Reseña: NUC Hades Canyon, la poderosa mini computadora de Intel para realidad virtual que parece un objeto de diseño

Intel NUC Hades Canyon. (Intel)

La idea es simple: ¿cuánta potencia se puede encerrar en el menor espacio posible? Mucha, si se piensa en lo que hace Intel con NUC, su línea de mini computadoras que ahora tiene un nuevo modelo demoledor.

La nueva Hades Canyon apunta a videojuegos, pero sobre todo a VR: es el sistema de realidad virtual más pequeño del mercado.

Con gran conectividad, la nueva Hades Canyon es cara. Las distintas versiones están a 999 y 789 dólares (entre 22.000 y 28.000 pesos, según el tipo el cambio), y el precio ni incluye ni disco, ni memoria RAM ni sistema operativo.

Pero el precio se paga en estética y rendimiento: un procesador Intel de última generación, placa de video AMD (discreta, no integrada), y un look que todo buen gamer estará orgulloso de lucir. Además, si se comprasen los componentes que trae por separado para armar una PC, el precio sería incluso más elevado.

Sí, no leyeron mal: AMD e Intel, dos archienemigos, trabajando de fábrica en un mismo dispositivo.

La Hades Canyon también apunta a actividades avanzadas de creación de contenidos, como diseño y edición de video en altas resoluciones, con gran portabilidad por su cómodo tamaño.

Pero su público principal son los usuarios de videojuegos, ya que ofrece un procesador Core i7-8809G y placa de video Radeon RX Vega M (4gb de RAM), lo necesario para disfrutar cualquier lanzamiento de 2018 en resoluciones de 1080p en calidad ultra (no así en 4K), o también en VR.

Ahora revisamos lo bueno, lo malo, el precio y que tenés que tener en cuenta si comprás una. Si esta es tu opción para gaming en 2018, andá rompiendo el chanchito.

Lo primero que llama la atención desde el look del envoltorio es lo que dice el logo: mix Intel-AMD.

Intel, una empresa fundada a fines de los 1960, ya había tenido acercamientos con AMD, pero desde los 80 rivalizan en el terreno de los procesadores.

Intel y AMD, juntos. (Intel)

Ahora bien, ¿qué viene exactamente dentro de esta pesadísima caja de 3 kilos?

– El pequeño y lujoso mini gabinete, el NUC en sí mismo,

– un transformador casi tan grande (y pesado) como la computadora,

– un soporte para colgarlo detrás de un monitor o una TV,

– y una serie de instrucciones para saber cómo abrirlo para instalarle el resto de los componentes. También, una pequeña llave Allen para abrirlo.

¿Qué componentes? El NUC no viene listo para usar: hay que comprarle al menos una unidad de almacenamiento (SSD M.2, dos entradas) y memoria RAM.

Y un sistema operativo, claro, porque viene sin Windows, sin Linux ni nada.

El NUC, cargador, manual de instrucciones y soporte: lo que viene en la caja

¿Por qué Intel lo vende sin estos componentes? “Es para darle flexibilidad al cliente. Si ponemos una determinada cantidad de RAM y un disco con un determinado espacio, el costo del producto se eleva y tal vez el cliente no estaba buscando justo eso. Entonces es mejor dejarle ese juego de configuraciones al usuario”, explicó a Clarín Germán Loureiro, ingeniero de ventas de Intel.

Pero es un “detalle” a tener en cuenta a la hora del precio: hay que sumar lo que cuesta un disco, la memoria RAM y el sistema operativo.

El Hades Canyon mide 221 x 142 x 39 mm. Es muy pequeño y práctico. Tiene un diseño donde donde los hexágonos son protagonistas. En el panel superior, sobre la izquierda, un entramado con forma de panal de abejas le da una textura característica. Sobre la derecha se prende una calavera de color azul, con los ojos rojos.

El diseño en RGB de luces del Hades Canyon es configurable

Un dato divertido: la calavera es personalizable, se pueden cambiar los colores y la forma en la que parpadea.

Todos los paneles están cubiertos por perforaciones hexagonales. Esto tiene una razón: es para aprovechar al máximo los dos coolers que están detrás, y que salga la mayor cantidad de aire caliente posible.

En este sentido, para expulsar el calor, el NUC tiene un sistema de ventilación que está preparado para disipar hasta 100 watts.

El NUC Hades Canyon: sistema de ventilación en todos los paneles

Además, es un artefacto extremadamento silencioso: casi no se percibe que la computadora está prendida cuando se la usa para tareas cotidianas.

La NUC cuenta con una unidad central de procesamiento (CPU) Core i7-8809G y una placa de video (GPU) AMD Radeon RX Vega M. Y todo sobre un mother de última generación fabricado por Intel.

El chip principal es una rareza: es único, ambos procesadores están juntos . ¿Por qué esta fusión de empresas?

“Se eligió el chip Vega M como se podría haber elegido de otro proveedor. Se evaluó las características técnicas. Se pensó cómo se podía usar la tecnología EMIB (Embedded Multi-Die Interconnect Bridge), que es una tecnología que permite conectar el procesador Intel con una placa discreta”, aclaró el ingeniero de Intel, Loureiro, a Clarín.

La solución de Intel: sobre la izquierda, una configuración tradicional. Sobre la derecha, video y procesador con su RAM en un sólo lugar

La estructura se presta a confusión: la placa no es integrada, sino que es discreta (es decir, separada de la placa madre).

“Hubo una confusión al principio: se pensaba que Intel iba a reemplazar sus cores gráficos con los de Vega. Y en realidad vos tenés un procesador Intel con su GPU y en el mismo paquete está puesto el GPU Vega con los 4gb de HBM2, y el CPU, pero son dos cosas separadas”, aclara el especialista. 

En resoluciones de 1080p, el NUC Hades Canyon opera todos los juegos en calidad ultra a en FPS siempre cercanos a los 50-60, sin problemas. Lo sorprendente es que no hace casi ruido, aún en este tipo de exigencias. Los detalles de los juegos de última generación son sorprendentes.

A la hora de testear la unidad en resoluciones 4K, el rendimiento cambia. Probamos The Witcher 3: The Wild Hunt en un monitor LG 27UD58 de 27 pulgadas, en resolución de 3840×2160.

El resultado: los colores del monitor eran impresionantes, pero tuvimos que bajar las texturas y detalles a calidades medias para obtener una jugabilidad aceptable, y a bajas para obtener una óptima.

El NUC en comparación con una clásica “torre” Full ATX. (Intel)

Esto tiene que ver con el segmento al que apunta el NUC: “Nunca vas a tener la performance de una torre Full ATX: un procesador de una torre tiene 95 watts para arriba, mientras que el procesador disipa 45 watts, sin contar GPU y memoria dedicada (todo junto, llega a 100 watts)”, detalló Loureiro.

De todos modos, siempre está la posibilidad de hacer overclocking, si se quiere llevar el procesador y la placa a un nivel más alto, y si se trata de la versión unlocked del NUC.

Pero para resoluciones en 4K, el NUC no llega a reproducir en calidades ultra, sino medias o bajas.

El NUC Hades Canyon no tiene fecha de lanzamiento en Argentina aún.

​Vendrá en dos versiones, una “desbloqueada”, la NUC8i7HVK, para hacer overclocking, esto es, usar su capacidad de procesamiento por encima de las especificaciones, que hoy sale en Estados Unidos 999 dólares.

La otra versión, NUC8i7HNK, tiene un precio de 799 dólares.

Como dijimos, hay que sumarle disco, memoria y sistema operativo. ¿No hace esto al producto muy caro?

En Intel lo explican así: “Hay que ponerlo en contexto: en este paquete hay una placa discreta. No es un video integrado. Más allá de que esté en el mismo paquete del CPU (y eso es lo que genera la confusión), si vos tomás en cuenta el costo de las placas discretas y el costo de todo el producto, está bastante razonable. Lo que pasa es que uno ve el producto como el NUC y no tiene en cuenta la performance que se está llevando y que se está llevando una placa discreta dentro. Ahí si mirás los precios de una 1050 Ti en el mercado, más un Core i7, y un mother de escritorio avanzado como el que viene que thunderbolt, no está mal el precio del producto”, dijo Loureiro. 

Pensemos cuánto gastaríamos si armásemos una PC así. Si se quisiesen equiparar los componentes que tiene el NUC, debería buscarse algo cercano a una Nvidia GeForce 1050ti, que ronda los $9.000. Si a eso se suma un mother Z370 tope de gama (que es análogo a lo que trae el NUC, por cantidad y calidad de conectores, además de dos thunderbolt) que está alrededor de $8500, más un procesador i7 octava generación (promedio $13.000), se gastaría un total de $30.500 pesos. Y habría que sumar un gabinete y una fuente, con lo cual el costo sería más elevado, y no se tendría el plus de la portabilidad.

En cuanto a dónde conseguirlo, Intel no confirmó aún la fecha de llegada al mercado local.

Con lo cual, dato no menor, la garantía queda atada al lugar donde se compre.

La cantidad de opciones para conectar el Hades Canyon es impresionante. En su exterior, viene con:

*Lectora de tarjeta SD*Dos entradas de audio*Cuatro puertos USB 3.0 Un puerto USB 3.1*Un puerto USB 3.0 con capacidad optimizada de carga*Dos puertos LAN*Dos puertos HDMI*Dos mini Displayports*Tres puertos USB-C Thunderbolt 3 

En su interior:*Dos slots para memoria RAM DDR4*Dos USB internos*Dos slots M.2

Intel NUC Hades Canyon: opciones de conectividad. (Intel)

Esto es para dar más opciones de conectividad a los usuarios. Con esta configuración se pueden conectar hasta 6 displays.

Sin dudas, la impresionante oferta de conectores es muchísimo mayor que la que suele encontrarse en cualquier PC de escritorio.

Si se tiene en cuenta lo que cuesta una placa de video que esté a la altura de la que trae el nuevo NUC, sumado a un procesador de octava generación, el Hades Canyon es una buena opción.

Intel consiguió crear una unidad de VR increíblemente pequeña.​

Por supuesto: hay que resignar actualizaciones de CPU y GPU en un futuro. Pero si eso no es un problema, y se necesita algo que ocupe poco espacio y permita jugar en VR o tradicional en resoluciones de 1080 a 60 fps sin problemas, es una buena opción.

Otra cuestión a tener en cuenta es el setup: hay que tener conocimientos intermedios para instalarle el disco, la RAM y el sistema operativo. Dentro de la caja vienen las instrucciones, aunque para los que tengan dudas, seguro un tutorial de YouTube ayude más.

Y por último, que la garantía dependa del lugar de compra en el exterior, es otro aspecto que puede complicar experiencias futuras. 

Así, el Hades Canyon cierra para quienes busquen además de todo esto, portabilidad: se puede llevar al living, por ejemplo, para jugar en una TV grande.

También es muy bueno para quienes hagan trabajos más demandantes, como diseño. Poder llevarla y traerla a cualquier lado también es algo que suma mucho.

Así y todo, se trata de un producto tan selecto que aún ni siquiera se vende en el país, y no hay fecha de salida. 

*El rendimiento con videojuegos*Excelente experiencia VR (realidad virtual) *Portabilidad *​Tamaño y diseño

*Elevado precio*​No se puede actualizar procesador y placa de video*Máximo de 4gb de memoria para la placa de video*​Garantía atada al lugar de compra en el exterior

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