Tailandia: qué dicen las emotivas cartas de los chicos atrapados a sus familias

Soldados tailandeses transportan tanques de oxígeno mientras continúan las operaciones de rescate. (AFP)

Mientras siguen sin descanso las tareas de rescate para sacar a los doce chicos y su entrenador de fútbol, atrapados desde hace 14 días en una cueva inundada de Tailandia, los cuerpos de elite de la marina dieron a conocer este viernes en Facebook el contenido de las cartas que fueron enviadas a las familias. 

“No se preocupen por mi, los echo de menos a todos. Los quiero. Yo estoy bien acá, los marinos me están cuidado”, escribió uno de los niños apodado Mik.

“Estoy bien, solo un poco de frío, pero no se preocupen por mi. No se olviden de mi fiesta de cumpleaños”, comentó Night, quien cumplió años dentro de la cueva.

“Mamá, papá, los quiero; y a mi hermano pequeño también. Si salgo, por favor llévenme a una barbacoa”, pidió Night a sus seres queridos.

“Todos los niños están bien. El equipo de rescate nos está cuidando. Prometo que yo también cuidaré de los niños lo mejor que pueda. Gracias por el apoyo y por favor aceptar mis disculpas”, solicitó Ekapol Chanthawong, el entrenador del equipo de fútbol del que forma parte junto a los niños.

Visiblemente delgados, pero en buen estado anímico y de salud, los chicos están siendo atendidos por una decena de militares, entre ellos un médico y un psicólogo.

Gracias a la ingesta de complementos vitamínicos, el grupo recupera poco a poco las fuerzas de cara a la segunda fase: la salida de la cueva situada en el parque natural Tham Luang-Khun Nam Nang Non, en la frontera entre Tailandia y Birmania.

Las autoridades barajan dos opciones para la salida del grupo: bucear a través de los pasadizos inundados o encontrar un hueco en la montaña por donde sacarlos con la ayuda de un helicóptero.

Para ello, el grupo comenzó con un entrenamiento intensivo para aprender a bucear, una opción de elevado riesgo, pero que según los expertos sigue siendo la más probable.

Mientras tanto, efectivos militares rastrean el terreno de la montaña en busca de una fisura o chimenea que acceda a la zona donde se encuentran los niños.

Este jueves, un buzo perdió la vida cuando se encontraba buceando tras completar una misión de abastecimiento.

El fallecimiento del experimentado buceador sirve de ejemplo, según las autoridades, sobre la dificultad de las tareas de salvamento a las que se enfrentan los equipos.

Fuente: EFE