Sigue vigente en El Bolsón un proyecto educativo que enseña a mirar el cielo

Diego Galperín, profesor de física y líder del grupo Astronómico Osiris. Ganador de la 3a edición del Premio Clarín-Zurich a la Educación.

Diego Galperín, el profesor de física ganador de la 3a edición del Premio Clarín Zurich, sigue guiando a sus alumnos de El Bolsón en la búsqueda de su identidad a través de observaciones del cielo durante el día y la noche.

Son las siete de la tarde y ya no hay luz solar en el Aeródromo de El Bolsón. En el techo azul oscuro empiezan a aparecer las primeras estrellas y el contorno del cerro Piltriquitrón se desdibuja en el fondo. Expectantes, los alumnos del grupo Astronómico Osiris forman fila detrás del telescopio y fijan sus miradas en el cielo para hacerse preguntas y descubrir los fenómenos que estudian en clase.

Osiris es parte del proyecto educativo Miradas al cielo, ganador del Premio Clarín-Zurich a la Educación 2011. El proyecto, que además del aprendizaje de nuevos conceptos busca el crecimiento personal de los alumnos, está vigente desde el 2005 y es un referente para escuelas y la comunidad de El Bolsón.

Movido por su pasión por la Astronomía y la docencia, Diego Galperín, profesor de física y líder del grupo, dejó la ciudad de Buenos Aires hace más de 20 años para descubrir los secretos del cielo en la Patagonia Argentina. “A mí me gusta la observación a simple vista. Me genera fascinación encontrarme con un cielo estrellado y a diferencia de lo que les puede pasar a muchos, el telescopio me aleja del cielo”.

Siete años después de haber sido premiado, sigue incentivando a niños, adolescentes y adultos a abrir los ojos para conocer los fenómenos del cielo y conocerse a ellos mismos. Galperín explica: “Lo interesante de Miradas al Cielo es la relación que hacemos de cuestiones científicas con cuestiones personales. Poniendo la mirada en el cielo, los chicos comienzan a hacerse preguntas y buscar respuestas, y eventualmente esto conduce a un crecimiento personal”.

Los alumnos del grupo Osiris hacen observaciones del cielo con un telescopio.

El grupo Astronómico es un espacio en donde los alumnos encuentran sostén y amigos, y donde cada uno puede ser quien es. Fiorina es parte de Osiris desde el 2014 y este año asumió el rol de docente dentro del grupo. “Siempre me llamó la atención el cielo. Mirarlo me genera mucha tranquilidad y me hace pensar que somos diminutos”.

Foyel, docente de los talleres de Tierra Plana y Agujeros Negros compara su visión del cielo antes y después de ser parte de Osiris: “Antes veía al cielo como dibujos, y ahora aprendí a verlo como un libro con un montón de información”.

El premio Clarín-Zurich a la Educación busca contribuir al logro de los desafíos de la agenda educativa del siglo XXI, mejorar la calidad de los aprendizajes y alcanzar la igualdad de oportunidades educativas para los alumnos de todos los niveles del sistema.

Diego Galperín explica que haber ganado el premio fue importante para el desarrollo del proyecto: “le dio validez. Además del reconocimiento económico que nos permitió hacer un reloj de sol, fue muy importante que haya sido reconocido como algo valioso”.

Este año, en el marco de la 10a edición del premio, se evaluarán proyectos destinados al desarrollo del pensamiento científico y tecnológico en la escuela primaria. El concurso, que cierra su fecha de postulación el 31 de agosto, ofrece $600.000 en premios. Los interesados en participar podrán encontrar la información necesaria en http://premioalaeducacion.clarin.com./

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