Milagro en Tailandia: los momentos clave del rescate de los 12 chicos que conmueve al mundo

Vista de la cueva Tham Luang en la provincia de Chiang Rai (Tailandia). (EFE)

La provincia Mae Sai de Chiang Rai es famosa por albergar una serie de cuevas remotas y vírgenes, las cuales atraen a un gran número de turistas y exploradores cada año. Un grupo de 12 niños de entre 11 y 16 años, miembros de un equipo de fútbol, junto con su entrenador ingresaron ese sábado a la cueva, que tiene varios kilómetros de largo. Se desconoce si lo hicieron como una aventura o para refugiarse del mal tiempo.

Pero la caverna se convirtió en una trampa.

Es que el grupo de chicos y adolescentes se encontraba en una zona de la localidad Mae Sai de Chiang Rai que fue azotada por fuertes lluvias. La inundación tapó el camino por donde los niños transitaban y fueron internándose en la cueva “No Tham Luang Nang”.

“Las crecientes aguas bloquearon el camino, que es tan ancho como una sola persona, dejando al grupo atrapado dentro de la red de cuevas”, informó Kamolchai Kotcha, portavoz de los parques nacionales.

La desaparición de los chicos se vinculó con el hallazgo de bicicletas, botines de fútbol y mochilas en la entrada del lugar. Además, varios testigos dijeron haber visto huellas en una de las cámaras de la cueva.

Las autoridades enviaron policías y soldados a pie para participar en las tareas de rescate, también se destinaron equipos por aire para intentar divisar alguna otra entrada a la cueva. Como el agua bloqueaba la entrada, se empezaron a utilizar unas 20 bombas de extracción para reducir el nivel del líquido en las partes críticas de la cueva.

La lluvia mantenía su intensidad y complicaba la búsqueda. El ingreso a la gruta quedó completamente sumergido. Alrededor de una docena de buzos y otros rescatistas volvieron a entrar en la cueva parcialmente inundada para buscar a los niños, pero no lograron avanzar. “Todavía somos optimistas de que todos están vivos”, dijo el viceprimer ministro, Prawit Wongsuwon.

“A pesar de que podrían no tener nada para comer, deberían tener agua para beber”, aseguró.

Más de 1.300 efectivos participan del operativo dentro de la cueva. (AP)

28 de junio

Unos 1.300 efectivos se movilizaron hasta el lugar, incluidos policías, personal de emergencias y equipos de élite del ejército. Todos realizan tareas de rastrillaje en la caverna, ubicada cerca de la frontera con Birmania, Myanmar.

Los buzos siguieron buscando un camino a través de las cámaras del complejo de la cueva, pero se vieron obligados a suspender su esfuerzo varias veces.

Las autoridades también buscan formas alternativas de utilizar helicópteros y grupos de búsqueda a pie para encontrar agujeros que puedan existir en los techos de otras partes de la cueva.

“Hemos estado trabajando casi 24 horas, pero hay muchas limitaciones, las cuevas son muy oscuras y el nivel de oxígeno es muy bajo en algunas áreas y las lluvias dispersas hicieron que nuestra tarea fuera más difícil”, aseguró Kotcha.

La falta de noticias sobre los jóvenes hizo saltar las alarmas, y hasta allí se trasladaron los equipos del rescate del país, entre ellos miembros del Ejército tailandés, a los que se fueron uniendo efectivos de otros países, como EE.UU., Japón, Australia y China. Los equipos de rescate trabajaron en varios puntos de acceso a las cuevas de Tham Luang Nang Non y utilizaron nuevos mapas del Departamento de Recursos Minerales de Tailandia para reducir el área de búsqueda.

Las fuertes lluvias no permitieron la salida de los helicópteros para encontrar posibles entradas alternativas en las cuevas durante un tiempo.

Sin embargo, las autoridades se mostraron en encontrar al grupo con vida.

Una de las imagénes de los chicos encontrados en una cueva que recorrió el mundo.

Tras nueve duras jornadas de búsqueda, los equipos de rescate localizaron al grupo. “Los navy seals tailandeses han encontrado a los trece con vida”, anunció el gobernador Narongsak Osottanakorn a los periodistas.

El grupo estaba concentrado en una saliente situada lejos, en los meandros de la cueva, ubicada en la frontera con Myanmar y Laos. Pero aún no podían ser rescatados.

“Tienen que esperar y ser fuertes”, dijo el gobernador.

La operación de evacuación sería delicada y los socorristas advirtieron que no se precipitarían a la hora de realizarla, pues el camino de vuelta recorre varios kilómetros por zonas angostas y etapas difíciles bajo el agua.

Algunos especulaban que podrían pasar varios meses hasta que se logre idear un plan de salvataje.

Entretanto, con la ayuda de especialistas japoneses, los socorristas siguieron bombeando el máximo de agua de la cueva para facilitar su salida. Mirza, miembro de la Comisión Nacional de Rescate de Cavernas de Estados Unidos, dijo que la opción más segura sería refugiarse en el lugar y proporcionarles a los niños suministros hasta que baje el nivel del agua o se encuentre una nueva entrada.

Empiezan a enseñarle buceo a los chicos para un eventual rescate. (EFE)

El nivel de oxígeno desciende al 15% y se convierten en la gran preocupación. Esto obliga a un cambio de planes ya que si se quiere sacar a los chicos con vida es necesario plantear un rescate de emergencia.

Los rescatistas apuran el operativo ante la noticia de que desciende el nivel de oxígeno dentro de la cueva. (EFE)

Los rescatistas en Tailandia dijeron que estaba preparando planes para enseñar al equipo de fútbol juvenil a bucear para que salgan de la cueva. Los niños, a los que los rescatistas tomaron algunas clases de natación dentro de la cueva, deberán salir uno por uno, acompañados cada uno por dos buzos profesionales.

En las afueras de la cueva, que han sido evacuadas, se desplegó un enorme despliegue médico que incluye un pequeño hospital de campaña y trece ambulancias y helicópteros, uno para cada uno de los atrapados.

Tres de los chicos rescatados fueron trasladados en helicóptero y el restante, en ambulancia. (EFE)

Cuatro de los 12 chicos atrapados junto a su entrenador en la cueva Tham Luang Nang Non, en Tailandia, fueron rescatados, según confirmó el jefe del operativo, Narongsak Ossatanakorn.

Los otro ocho niños y el entrenador de fútbol podrían ser rescatados luego de una pausa de entre 10 y 20 horas, por motivos logísticos y de preparación de equipamiento, declaró el responsable de las operaciones de socorro durante una conferencia de prensa brindada a las 11 hora argentina.

“La misión ha sido más exitosa de lo que esperábamos”, apuntó el portavoz.