Las mejores recetas de sopas

El invierno se instaló y el frío se hace sentir, ¿qué mejor que honrarlo tomando una buena sopa? Tiene muchas ventajas: se prepara fácilmente, es sustanciosa, no es necesario seguir una receta específica y, además, por si fuesen pocas sus virtudes…¡es económica!

Maria Florencia Dorronsor, nutricionista y cocinera, cuenta que las sopas calientes aportan sensación de saciedad por su volumen y temperatura, lo que las convierte en una alternativa para consumir en “la previa” de la comida principal y lograr disminuir el apetito en personas que están cuidando la cantidad de calorías. “Dependiendo la sopa que elijamos vamos a tener su propio beneficio nutricional. Un mix de verduras, por ejemplo, nos va a aportar gran variedad de vitaminas y minerales. Podemos enriquecer una sopa agregando diferentes ingredientes: desde quesos, huevo batido, cereales, fideos, leches (de vaca, de coco, de almendras, o cualquier otra fruta seca o cereal), entre otros”, afirma Florencia.

Los agregados de materia grasa como la crema enriquecen la preparación, pero si se quiere hacer una sopa vegana, o simplemente un poco más suave, el chef ejecutivo de Fresco, Santiago Ferrer, sugiere utilizar papa picada. “El mismo almidón de la papa va a actuar de espesante y al licuarla reemplaza sin problema a la grasa animal”, cuenta Ferrer y nos deja un secretito para darle más sabor a las sopas de vegetales: “El tomate asado aporta un sabor especial y se puede hacer simplemente horneando tomates en cuartos con oliva y sal, unos treinta minutos a fuego fuerte. Esto resalta el sabor y brinda una linda tonalidad. Y si la preparación es a base de pollo, el limón y el cilantro le van de maravilla”. Por su parte, Yamila Di Renzo, parte del equipo de cocina de Alo´s, recomienda sumar a los caldos pimienta en grano, hierbas frescas y ajo, ya que ayudan a intensificar los sabores y aromas. “La pimienta en grano puede ser blanca o negra y se elige a gusto o según el tipo de caldo que se prepara: la negra aporta notas a especias y la blanca suma picor. En cuanto a las hierbas, siempre quedan muy bien y se pueden incorporar algunas hojas de laurel, tomillo o romero, por ejemplo. Un diente de ajo es fundamental en casi todos los caldos”, nos cuenta Yamila.

¿Están listos? ¡Vamos! A desafiar los fríos y a saborear este manjar que siempre enriquece cualquier menú. La mesa esta servida…y la sopa también. Acá les pasamos las recetas de diez sopas imperdibles, pura tentación. Después de leerlas, elijan una…¡y a reformular el menú del finde! Producción: Daniela Gutierrez.

Para lograr una preparación cremosa de cebolla, hay que dorarla en manteca y oliva. Sumarle ajo picado, tomillo deshojado y una cucharadita de sal. Se rehoga hasta que la verdura esté tierna, se añade caldo de carne y se baja el fuego. Tradicionalmente, se sirve la tostada en el fondo, por encima la sopa, luego el queso y se gratina.

Esta sopa de sabor intenso se logra cocinando las remolachas con una base de sal gruesa al horno. Una vez listas se procesan junto con caldo casero de vegetales hasta obtener una textura cremosa y se emulsiona con aceite de oliva. Para emplatar, grillar algunos espárragos, agregar los pistachos tostados y queso de cabra a gusto.

La comida entra por los ojos… por eso la chef Fernanda Tabares ideó esta sopa tan colorida. Lleva una parte de sopa crema de morrón (se realiza procesando morrón asado a la llama sin piel con crema), una parte de crema de espinacas (se licúan las espinacas con una previa cocción corta en agua hirviendo con el agregado de crema de leche) y una base de sopa de calabaza (licuada con caldo y crema). Para darle aún más sabor: un huevo poché.

La clásica sopita de verduras no podía faltar en este top ten. Lleva apio, cebolla blanca, y ajo salteados en aceite de oliva. Luego, se añade caldo de verdura y se suma zanahoria, tomate machacado, albahaca fresca y orégano. Se deja en baja ebullición unos minutos. Se incorpora calabacita y se salpimenta. Falta espinaca y perejil y está lista.

La base de todo Ramen es el caldo, compuesto por huesos de cerdo y pollo, vegetales de estación y hongos. Es muy importante que los fideos resistan cocciones largas para que no se nos desarmen, por eso se suelen utlizar fideos alcalinos que se consiguen mezclando distintos tipos de harinas con carbonato de sodio y potasio. Para sazonarla utilizan “tare”, un concentrado a base de salsa de soja, sake y mirin. Lleva cerdo braseado y huevo.

La sopa cremosa de espinaca se prepara llevando a ebullición partes iguales de crema y leche con semillas de cardamomo y ajo picado. Se retiran las semillas y se añade menta fresca y espinaca. Se procesa o licúa y se sazona. Queda riquísima con queso rallado y hojas de espinaca cortadas en juliana (o sea, tiras muy finitas). Para terminar, se le agregan croutones (cubitos crocantes de pan tostado) que le dan el toque “crunchi”.

Es una de las más clásicas y deliciosas. Se hornea el zapallo Cabutiá en gajos, con cáscara, y se añade sal, pimienta y aceite de oliva. Mientras se realiza un caldo casero rehogando zanahorias, cebollas blancas y ajos picados. Una vez que los vegetales tomen color se agrega agua hasta cubrir. Para que quede con textura sedosa se licúa y se agrega el caldo y crema de leche. Se termina con una cucharadita de crema y ciboullete.

Para transformar esta sopa en un plato apto vegano, el chef sugiere no utilizar la crema y suplantarla por papa cocida en trozos. Al licuarla generará una sensación cremosa.

Este es un consomé de sabor intenso, para los verdaderos fans del producto. Se obtiene licuando hongos secos y la variedad shiitake remojados con agua hasta lograr un puré. Luego lleva un sofrito con cebolla, puerro, ajo y morrón que se añade el licuado. Se suman especias como cúrcuma, jengibre seco y curry en polvo y también vegetales (coliflor, zanahoria, zapallo). Se garega agua y se cocina por dos minutos. Se cocina a fuego bajo y se licúa para lograr una textura cremosa. Se sirve espolvoreando polvo de nueces tostadas con una pizca de cúrcuma, hinojo y sal marina.

Para que sea más liviana, ya que el coliflor tiene mucho protagonismo, esta sopa se hace con leche en vez de crema. Lleva apio, cebolla de verdeo y coliflor asados a fuego alto. Luego, se licúan todos los vegetales junto con leche y se saboriza a gusto con curry en polvo, pimentón dulce (puede ser ahumado también), aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida Se puede rociar con una gotitas de algún aceite saborizado y decorar con verdeo picado.

¿Quién dijo que la sopa es sólo para la entrada? Los postres tampoco quieren perderse este súper plato. En este caso, te presentamos una sopa fría de té verde para conectar los sabores japoneses con nuestra cultura. Lleva bun frito (pancito dulce similar a los panes alemanes) relleno con helado de mascarpone y fruto rojos sobre una capa de té y leche condensada. Un postre muy delicado que hasta la mismísima Malafda aplaudiría de pie.

Producción: Daniela Gutierrez.