Jorge Lanata: “La ley Justina elimina cualquier idea de que hay plata en el medio por un riñón”

Los padres de Justina festejan la sanción de la Ley, en el Congreso. Foto: Juan Manuel Foglia

El riñón es el órgano que más pacientes esperan, según los registros del Incucai. De las casi 11.000 personas que están en lista de espera, 5.911 necesitan uno. Jorge Lanata recibió un riñón en 2015 en lo que fue el primer trasplante cruzado realizado en el país hasta el momento. 

Para hacerlo necesitó una autorización judicial que le llevó meses conseguir. Pero la nueva ley de trasplantes de órganos y tejidos que fue sancionada el miércoles por el Congreso de la Nación incluye en su artículo 23 la posibilidad de trasplante renal cruzado con donante vivo.  Pero el periodista va más allá y asegura que la llamada “ley Justina”, también libera de los prejuicios de quienes creen que en Argentina se puede pagar por un riñón.

“Una cosa buena es que en el caso del trasplante cruzado no se va a necesitar una autorización judicial. Y en mi caso, por ser yo, fue peor. Se tardó varios meses antes de que lo autoricen. Estábamos todos tratando de cumplir hasta el último punto de las exigencias. Fuimos formales en todo, eso también llevaba más tiempo. Si hubiese sido otra persona, hubiese sido más rápido. Pero no me quejo porque fuimos el primer caso de América Latina. Los tipos (por los jueces) tuvieron que poner la firma en algo que no era una pavada”, dice Lanata.

Como explicó a este diario el doctor Pablo Raffaelle, jefe de nefrología de la Fundación Favaloro, institución donde se realizó la intervención, “El trasplante cruzado con donante vivo se basa en cruzar donantes entre pares que son incompatibles entre sí, o que buscan mejorar su situación de trasplante”. 

Luego del trasplante de Lanata, el Incucai trabajó un año y medio en la reglamentación de este tipo de trasplantes y a principios de este año en el Boletín Oficial estableció la creación de un registro donde deben inscribirse los pares no compatibles (donante-receptor), para poder cotejar sus datos con los de otros pares. 

“Lo bueno de la modificación respecto del trasplante cruzado también es que elimina cualquier tipo de plata en el medio por un riñón. No hay ninguna posibilidad de interés comercial, que siempre es el miedo que algunos tienen. La idea es que se confeccione el listado. Porque a vos no te sirve de nada saber que tenés un órgano pendiente si ese órgano no es compatible”, apunta el conductor de PPT.

Y da certezas desde su propia experiencia: “Ahí va a haber que hacer toda una dinámica para que los estudios de histocompatibilidad se aceleren. Para que vos sepas, no te digo en tiempo real, porque es imposible, pero con mayor rapidez los resultados. Es que en el caso de donantes cruzados que son donantes vivos no hay problema con los estudios. Pero con donantes cadavéricos, hay como mucho un día y medio o dos y después el órgano se necrosa, así que lo tenés que hacer antes”.

Respecto a la ley Justina para los trasplantes de todo tipo, Lanata también remite al imaginario, paranoico, colectivo. Y dijo que está condicionada a cómo se reglamente. 

“El hecho de que todos sean donantes salvo que expresen lo contrario, depende de cómo se haga, puede o no tener efectividad. Depende de cómo hagas la pregunta, de qué manera eso se tome formalmente. Porque creo que acá la falta donantes es proporcional con el aumento de los prejuicios. Tiene que decidir la familia y en general deciden que no. Piensan que no van a intentar salvarlos ‘lo suficiente’. Y eso de buscar matar a la gente por los órganos no es algo que pase, porque tampoco tenés garantía de que esos órganos sean compatibles, no te serviría”, define.

El periodista también propone un cambio para quienes confeccionan el registro y realizan los trasplantes en el país. “Espero que la ley se reglamente rápido. El Incucai es un organismo muy serio pero a veces por ser tan serio se va de tiempo. Yo espero que esto también signifique que el Incucai se adapte a las necesidades actuales y que sirva para que todos tomen conciencia de lo que significa donar un órgano”.