Fuertes aumentos de precios amargaron la “Semana de la Dulzura” en los kioscos

En golosinas, dicen los kiosqueros que hubo un vuelco a las segundas y terceras marcas. (Foto: Diego Waldmann)

Hasta este sábado se celebra en todo el país la Semana de la Dulzura y este año, en los kioscos, no notan un fuerte movimiento de gente en busca de dulces, como es tradición. No es algo que atribuyan a la tendencia de evitar las golosinas para “cuidarse”, sino a la caída del consumo y a las muy fuertes subas de precio que, por distintos motivos, acaban de tener sus productos.

Según Ariel Korín, gerente de la Asociación de Distribuidores de Golosinas y Afines, desde mayo esto se sintió en todos los productos que ellos les revenden a los kiosqueros: dependiendo del producto y la marca, las golosinas subieron entre 6 y 8%, las bebidas entre 8 y 10%, y las galletitas hasta un 12%.

“Trasladamos las subas de nuestros proveedores -explicó Korin a Clarín-, pero también influyeron los aumentos generales y el de la nafta. Además, desde mayo, la inmensa mayoría de los bancos nos empezaron a cobrar un 1% más IVA de comisión por depositar efectivo, y eso tuvimos que pasarlo de inmediato a los precios porque se lleva hasta un 25 o 30% de la utilidad neta de nuestro negocio.”

Néstor Adrián Palacios, presidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, coincidió en que esa medida bancaria tuvo impacto en los precios. Estimó además que, sumando el efecto de la devaluación y de otros aumentos, en los kioscos “gaseosas, galletitas y golosinas terminaron aumentando entre 4 y 6%”. 

“Se dio en todos los productos populares. Y ahora, con el aumento de las naftas, tendremos que hacer más ajustes”, agregó.

“En este marco, esta Semana de la Dulzura no la iniciamos con las mejores expectativas. El consumo viene estancado desde marzo por el retraso de los salarios frente a la inflación. Nuestra esperanza es que en los próximos meses, con la reapertura de las paritarias, esto pueda reactivarse un poco”, añadió.

“Mientras -cerró Palacios-, en golosinas, la gente hizo claramente un cambio de marcas: se van a lo más accesible. En chocolates y alfajores, se eligen mucho más las segundas y terceras marcas, las que no tienen publicidad. Hoy, por cada producto de una primera marca, vendés tres de las otras.”