Despidos, deudas y locales tomados: la confitería Boston, de Mar del Plata, al borde de cerrar

El plan comprendía una agresiva expansión, tan enérgica que en un plazo de cinco años serían replicados en el país y en nuevos mercados decenas de locales. Al menos fue lo que aseguraron los nuevos dueños, prometieron que el mundo iba a conocer las famosas medialunas y borrachitos de “la Boston”. Pero nada de eso ocurrió: poco más de un año y medio después de haber comprado la marca y los locales, los ambiciosos nuevos propietarios —dos hermanos argentinos y un socio austríaco— llevaron a la tradicional confitería marplatense a una crisis que la encamina a su cierre.

Hasta la noche de este jueves, 28 de los 80 empelados —que no cobran sus sueldos desde abril— habían recibido telegramas de despido, y los locales permanecen tomados por los trabajadores.

La confitería era manejada por Osvaldo Amado y Clemente Herrera, segunda generación de la familia dueña. Había sido fundada en 1958 por Fernando Alvarez y Miguel Potrone. El 9 de noviembre de 2016, tras meses de sigilosas negociaciones y por medio de una operación millonaria, los hermanos Pablo y Juan Manuel Lotero (dueño de la panadería y confitería Xocolata) y Carl Schönfeldt, a cargo de un fondo de inversión con patas en Chile y Austria, se hicieron cargo de la firma. Enseguida se conocieron los anuncios grandilocuentes: “Contamos con financiamiento para pasar de diez a cien locales”, repitió en entrevistas Pablo Lotero.

“Todo era muy lindo para ser cierto”, le dijo a este diario una vendedora del local de Varese de la Boston , Marcela Blanco, que con 18 años de antigüedad, ayer recibió un telegrama de despido. “Mi telegrama no habla de indemnización, por la toma del local”, contó. Se quejó porque desde el inicio de la crisis en la confitería “ni una sola autoridad, municipal o provincial, ningún político, se acercó a hablar con nosotros”.

Los locales de Varese y el de la calle Buenos Aires, en el centro, frente al Casino Central, están tomados hace 35 días. “No nos pagaron abril, mayo y junio, del aguinaldo ni hablar, menos los los aportes. Desde que se hicieron cargo comenzaron a vaciar la empresa: las medialunas, las roscas que aquí se vendían a 300 pesos, se las llevaban a Xocolata para venderlas a 75 pesos, total era 100 % de ganancia”, contó Blanco.

El gremio gastronómico dio a conocer un comunicado. “Aquellos anuncios de grandeza, de ampliación de marca a todo el país, de exportaciones de medialunas al exterior, rápidamente se convirtieron solo en una foto para los medios que poco tenía que ver con la realidad. Que nada tiene que ver con esta realidad. Si el 2017 no había terminado nada bien y ya dejaba en claro que el futuro de la Confitería era inexacto, el 2018 y su comienzo difícil lo confirmaron para los trabajadores y para UTHGRA. Las demoras en los pagos se hicieron insostenibles, así como la desidia empresaria”, dijo la secretaria adjunta, Nancy Todoroff.

Y continuó: “Hay telegramas de despido, pedido de desalojo y denuncias que no tienen asidero alguno, pretenden convertir a las víctimas en victimarios, por momentos con la triste anuencia de la Justicia, a la que sin embargo seguiremos recurriendo hasta agotar todas las instancias posibles para defender y acompañar a todas estas familias”.

Mar del Plata. Corresponsalía.