De los 18 especialistas que exponen hoy en el Senado, 14 son repetidos

De los 18 oradores que este miércoles inauguran las audiencias informativas sobre el proyecto de legalización del aborto en el Senado, 14 ya expusieron frente a los diputados.

Es decir, si como hoy la mayoría de las personalidades se repitiera durante el resto de las jornadas previstas hasta el 31 de julio, el debate ante los senadores podría convertirse en una suerte de “eco” del debate ante los diputados.

Ese “riesgo” existe, aunque desde el Senado ya habían adelantado a Clarín que “la idea es que los oradores no repitan lo que dijeron en Diputados, sino que argumenten sobre el dictamen”. 

El objetivo de las audiencias ante el plenario de comisiones del Senado sería entonces que los oradores se refieran más al texto aprobado en la Cámara baja que a los pros y contras de la interrupción voluntaria del embarazo en sí. 

En la lista de oradores de hoy figuran 9 varones y 9 mujeres: 

* María Lucila “Pimpi” Colombo (secretaria general de Amas de Casa)

* Fernando Szlajen (rabino)

* Ernesto Beruti (jefe de Obstetricia del Hospital Austral)

* Manuel García Mansilla (abogado)

*Fernando Secin (urólogo)

* Leandro Cahn (director ejecutivo de la Fundación Huésped)

* Martha Rosenberg (psicoanalista, de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito)

* Patricia Rosemberg (médica)

* Daniela Yozzi (politóloga)

* Hernán Munilla Lacasa (abogado de la Universidad Católica Argentina)

* Martín Farrell (abogado)

* María Angélica Gelli (abogada)

* Marcelo Alegre (abogado)

* Matías Jurado (sacerdote)

* Inés Franck (médica del Centro de Bioética, Persona y Familia)

* Mariana Romero (médica investigadora del Centro de Estado y Sociedad)

* Belén Spinetta (periodista), María Elena Critto (socióloga)

Sólo 4 no hablaron ante los diputados: Mansilla, Farrel, Jurado y Spinetta.

Además, aunque el listado completo no fue confirmado, está previsto que vuelvan hablar Leonardo Caruana, secretario de Salud de Rosario; Adolfo Rubinstein, ministro de Salud de la Nación; Ginés González García, ex ministro de Salud; Leonel Briozzo, ex subsecretario de Salud de Uruguay; y Mariela Belski, de Amnistía Argentina, entre otros.

María Lucila Colombo (neutral): “Pienso que ninguna mujer debe ser penalizada porque practica un aborto. Aborto y libertad son palabras que no van juntas. Las mujeres no nos hacemos abortos en ejercicio de un derecho sobre nuestro cuerpo. Las mujeres no ponemos solo el cuerpo, sino nuestra vida y nuestra situación integral cuando se trata de embarazo, de hijos, de aborto, de relaciones”.

Fernando Szlajen (en contra): “La propia Biblia reconoce la vida humana desde la concepción, todo ello respaldado por la actual bibliografía embrionaria, biológica y genética. Matar a un ser humano que no amenaza la vida de otro resulta antojadizo, careciendo de fundamentos racionales, científicos y morales”.

Ernesto Beruti (en contra): “Hace años que venimos escuchando en todos los medios que se mueren miles de mujeres por año en la Argentina a causa del aborto clandestino. Y que legalizándolo, la cifra bajaría. La verdad es que esto no es así, las estadísticas del Ministerio de Salud de todos los años publicó que en 2016 murieron 43 mujeres. No debería morir ninguna madre. La mortalidad materna por el aborto está bajando y el aborto no está legalizado en la Argentina aún.” Fernando Secin (en contra): “¡Qué calamidad el aborto! Si tomamos como verdadera la cifra de que hay 500.000 abortos al año en el país, [legalizar] le costaría al Estado 1.500 millones de pesos por año. Esto lo vamos a tener que pagar entre todos. En salud el presupuesto es acotado. Tenemos que atender las prioridades. Y necesitaríamos entre 10 y 12 hospitales Garrahan para atender a todas las mujeres por complicaciones post aborto. ¿Dónde vamos a meter a toda esta gente? Legalizar el aborto sería un fracaso de la sociedad y del país”.

Leandro Cahn (a favor): “Despenalizar el aborto supone ampliar el alcance de la legislación vigente al dejar de castigar esta conducta. ¿Debería ir presa una persona que decide interrumpir el embarazo? Legalizarlo, además, ofrece un marco que permite que las decisiones sobre el propio cuerpo se lleven a cabo en un entorno saludable y seguro. Camufladas en otras patologías, las mujeres de clase media y alta acceden a interrupciones del embarazo en entornos seguros. Mientras tanto, las de sectores más vulnerables suman a la ilegalidad los entornos inseguros que derivan en hospitalizaciones y muertes”.

Martha Rosenberg (a favor): “Parto de una convicción: que nadie puede sustituir, penalizar o decidir lo que hace una mujer con su embarazo. Un embarazo no deseado es un hecho traumático para una mujer. Lo que hace con eso es su decisión. Es un derecho básico de la ciudadanía. El embrión humano no es un sujeto. Lo que lo humaniza es el deseo materno que quiere que se desarrolle en su hijo”.

Patricia Rosemberg (a favor): “En nuestro país, desde el regreso a la democracia se murieron 3.030 mujeres por abortos inseguros. Llenamos 10 aviones, hicimos 10 cromañones. Todas esas muertes eran evitables. Cada mujer llega al aborto por una causa única y subjetiva, y lo que no hay que hacer es juzgarla”.

Daniela Yozzi (a favor): “La política sirve para solucionar las desigualdades entre la población. Hoy hay desigualdad entre mujeres sin recursos, que ponen su vida en riesgo al interrumpir su embarazo, y las que pueden acceder a un aborto seguro. También hay desigualdad entre hombres y mujeres, quienes aprendemos desde temprano que nuestra femineidad está determinada por nuestra capacidad de gestar. Nuestro espacio, durante siglos, fue el doméstico. Quienes se oponen a la legalización están protegiendo los roles de género, no la vida”.

Hernán Munilla Lacasa (en contra): “Matar intencionalmente a una persona es una conducta penada por la ley. La vida es el principal derecho de todas las personas. El feto no es una larva, lo dicen varias ciencias. Tampoco es una extensión del cuerpo de la madre. Nunca un embrión humano se ha transformado luego en algo que no sea una persona”.

María Angélica Gelli (en contra): “El ‘no matarás’ ha sido un mandato de los Códigos penales de todas las civilizaciones. La vida humana tiene un mandato constitucional muy fuerte, el derecho a la vida es un derecho primario”. 

Marcelo Alegre (a favor): “Si la penalización ha fracasado, ¿por qué insistir con la estrategia represiva? No será tal vez que la única motivación es el extremismo ideológico? Esta discusión implica un paso más en la lenta secularización jurídica de la Argentina, el proceso por el cual la sociedad asume la regulación de sus problemas dejando de lado el rol tutelar de una religión en la vida civil”.

María Inés Franck (en contra): “El Pacto de San José de Costa Rica afirma que toda persona tiene derecho a que se respete su vida y este derecho estará protegido por la ley y en general a partir del momento de la concepción. Pero no siempre se recuerda que el artículo 31 de la Convención de Viena sobre el derecho de los tratados nos da las pautas generales para la interpretación de un tratado y nos dice que un tratado deberá interpretarse de buena fe, conforme al sentido corriente, en el contexto de estos y teniendo en cuenta su objeto y su fin”.

Mariana Romero (a favor): “Tenemos que saldar esta deuda que la democracia tiene con las mujeres. El aborto es la primera causa individual de muerte materna. Dos de cada 10 de las mujeres fallecidas durante la gestación mueren por el aborto. Desde el regreso de la democracia, 3.030 mujeres fallecieron por abortos clandestinos. ¿La legalización disminuye las muertes maternas? Cuando el marco es restrictivo, la tasa de muerte materna es más alta a nivel mundial”.

María Elena Critto (en contra): “La tasa de mortalidad materna en la Argentina cayó un 22% en el período 2001 a 2016. Las principales causas de esas muertes responden a causas obstétricas. De las 245 fallecidas en 2016, apenas 31 estuvieron relacionadas con abortos. En Uruguay, a partir de la legalización del aborto, llamativamente aumentó la tasa de mortalidad materna. Hay que trabajar en la prevención”.