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De Berazategui a Houston: las 3 chicas argentinas que estudian cómo conquistar Marte

Las estudiantes del colegio Río de la Plata Sur en la Foundation for International Space Education.

En el United Space School de Houston, Texas, a poco más de 1.600 kilómetros de Cabo Cañaveral, Argentina también dice presente con 3 chicas que siguen forjando la identidad patria de la mano de la NASA.

¿El proyecto? Organizar una misión tripulada a Marte con el objetivo de explorar el planeta y al mismo tiempo dejar preparado un asentamiento autónomo para futuras misiones.

Zoe Rodríguez, Sofía Bouzo y Milagros Fernández, alumnas del colegio Rio de la Plata Sur de Berazategui, fueron seleccionadas para el área que se dedica a la vida en Marte. Esto incluye el diseño de las diferentes habitaciones e instalaciones que va a tener el hábitat. Y también la elección de materiales resistentes para el hogar en el cual los astronautas van a pasar alrededor de 550 días haciendo múltiples experimentos, pruebas y observaciones.

“También nos encargamos del diseño de los sistemas que van a permitir que la vida en Marte sea posible para los astronautas; estos incluyen filtros, máquinas de electrólisis para purificación del agua, diferentes sensores, sistemas de ventilación y sistemas de recuperación de humedad ambiente, entre otros. Otra faceta importante es determinar qué tipo de energía va a poder abastecer el hábitat”, comenta Milagros Fernández.

La estudiante explica que la salud de los astronautas, no solo a nivel fisiológico sino también psicológico, juega un papel fundamental en la realización de esta misión. “Entonces también es parte de nuestro trabajo contrarrestar los efectos del viaje en el espacio en el cuerpo humano mediante una nutrición adecuada, medicamentos, ejercicio diario y la mayor comodidad posible para su salud mental”, agrega.

Los diferentes equipos tienen que diseñar desde el esquema de financiamiento, el sistema de comunicación entre la Tierra y Marte, la locación más adecuada para el lanzamiento y el lugar más propicio donde llega la nave (esto varía dependiendo si la misión es sólo de exploración o asentamiento permanente), como así también el diseño del cohete, un vehículo explorador (como el Curiosity) y el plan de salud y entrenamiento de los humanos que vayan a ser parte de esa misión.

Uno de los equipos, fotografiados junto a un astronauta en Houston, Texas.

Las chicas cursan desde las siete y media de la mañana hasta las cinco de la tarde. También participan de las actividades de integración cultural con el resto de las delegaciones hasta las ocho y media de la noche.

“Venimos trabajando en proyectos con NASA y CONAE desde el 2011. Comenzamos siendo invitados a participar -junto con diez colegios bilingües de Argentina- de una videoconferencia con la NASA con motivo del lanzamiento del satélite SAC-D / Aquarius (argentino/norteamericano) que fabricó el INVAP en Bariloche”, explica Carolina Casalaspro, coordinadora del Proyecto NASA del colegio Río de la Plata Sur.

En 2012, el colegio volvió a ser invitado, esta vez de modo individual, a otra videoconferencia para conocer los resultados obtenidos por el satélite. Ese mismo año la coordinadora del primer evento fue a la escuela y dictó una jornada de ciencia espacial, robótica simple y una presentación -via Skype- de la geóloga colombiana Adriana Ocampo, también directora del Programa de la Ciencia de la NASA.

Los estudiantes de todo el mundo que participaron este año en el Foundation for International Space Education.

Este evento le abrió al colegio, en 2013, las puertas hacia el Centro Espacial Kennedy. “Ese año también vino a visitar el colegio el coordinador del área de Internos del centro Kennedy y nos invitó a competir para participar de la United Space School de Houston, que organiza todos los años la Foundation for International Space Education (FISE). Y viajó nuestra primera delegación 100% femenina”, completa Casalaspro.

Por otro lado, debido a el crecimiento del proyecto y al interés de los chicos, la institución decidió abrir la especialización en Ciencias y hacer de NASA Project una materia más que se cursa en tercer año, sin distinción de especialidad.

“Y realizamos viajes a Cabo Cañaveral, que se transformó en parte de las experiencias de quinto año. Viajamos 8 días durante los cuales realizamos actividades que van desde entrenamiento como astronauta, entrevistas con alguno de ellos, clases de programación de robots y acampar bajo el trasbordador espacial”, cierra la coordinadora del proyecto NASA.