Cómo es el operativo para rescatar a los chicos atrapados en la cueva

El operativo para llevar a la superficie a los 12 chicos y su entrenador de fútbol atrapados en la cueva Tham Luang Nang Non, en Tailandia, comenzó con resultados positivos este domingo a la mañana (hora Argentina).

Si bien se esperaba que el primer rescatado saliera de la cueva cerca de las 11, minutos después de las 9 medios locales informaron que 4 chicos ya estaban afuera. 

El plan de recate, que podría durar días, es contrarreloj.

Es que en las últimas horas el oxígeno bajó hasta un 15% y es necesario un piso de 21% para que todos puedan respirar con normalidad. Además, es inminente la amenaza de lluvias que complicarían el operativo.

El sábado a las 22 (8 de la mañana de este domingo en Tailandia) un grupo de 18 buzos expertos (13 extranjeros y 5 tailandeses) ingresó a la cueva para volver con los 12 chicos, de entre 11 y 16 años, y un adulto de 26. 

​El trayecto desde la entrada hasta el “refugio” donde se encuentran los chicos, una zona elevada y sin anegaciones, se encuentra a 4 kilómetros de la boca de ingreso a la caverna.

Y los buzos deben realizar un viaje que les lleva, según los cálculos, un promedio de 10 horas ida y vuelta. 

El plan contempla que cada cada chico vaya siempre acompañado por dos buzos.

La primera etapa es la que mayor riesgo conlleva. 

Para superarla, los menores, que pasaron cerca de nueve días sin comer antes de ser encontrados el último lunes, tienen que bucear por un angosto pasadizo por donde sólo cabe una persona.

La cueva tiene varios pasajes pequeños. El más estrecho mide apenas 70 centímetros de ancho y 38 de alto.

Los nenes, muchos de los cuales antes del rescate ni si quiera sabían nadar, recibieron un curso intensivo sobre el manejo de los equipos de inmersión. 

Para bucear fueron equipados máscaras especiales que cubren toda la cara y les permiten respirar de manera natural. Además, los hace estar en constante comunicación con los equipos de salvamento.

Los buzos alertaron sobre el riesgo de la misión pero aseguraban que era la vía de rescate más factible.

A lo largo del trayecto hay una cuerda colocada sobre la pared que sirve de guía a través de subidas y bajadas, con fuertes corrientes de agua y lodo que caracteriza el terreno de las grutas. El recorrido está iluminado de manera artificial.

Una vez en el exterior, doctores y miembros de la asistencia sanitaria evalúan a los niños.

Más de una docena de ambulancias y cinco helicópteros se encuentran apostados a las afueras de la cueva para trasladar a los chicos al hospital.

El adelanto de fuertes lluvias que regó anoche la región marcó el inicio de las operaciones.

“Si no los rescatamos durante el día (hoy) que estamos más preparados, podríamos perder la oportunidad de lograr la misión”, dijo Narongsak Ossottanakorn, portavoz oficial de las operaciones.

Las tareas podrían extenderse dos o tres días, alertaron las autoridades en una rueda de prensa.

“Hemos esperado hasta el momento exacto para comenzar la evacuación. Está todo preparado para garantizar el éxito de la misión”, explicó.

Tras una ventana meteorológica favorable las aguas cedieron a lo largo de todo el complejo subterráneo gracias a los escapes naturales y al incesante drenaje artificial.

“Unidos, vamos a llevarles a casa”, publicaron en un mensaje en Facebook los cuerpos de élite tailandeses antes de partir hacia las profundidades.

Los doce escolares y su entrenador fueron encontrados la noche del lunes en una isla de terreno seco, 4 kilómetros adentro de la caverna.

El hallazgo se produjo tras nueve días de intensa búsqueda en la que participaron más de 1.300 personas.

Los menores y el adulto lograron recuperar parcialmente desde entonces las fuerzas al ser asistidos por médicos y psicólogos dentro de la caverna.

Los 13 se internaron en las galerías el sábado 23 de junio tras un entrenamiento de fútbol, cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida.