Carme Ruscalleda, la cocinera con más estrellas Michelin, cierra su restaurante

La cocinera española Carme Ruscalleda (Instagram)

El restaurante Sant Pau de la chef Carme Ruscalleda, con tres estrellas Michelin, cerrará el próximo 27 de octubre, 30 años después de su apertura, pero la cocinera seguirá en el mundo gastronómico.

Ruscalleda y su marido, Toni Balam, señalan en un comunicado que el cierre del Sant Pau, ubicado en Sant Pol de Mar (Barcelona) no significa que se jubilen. “Vamos a reinventar nuestros compromisos profesionales y a darle más recorrido, contenido y futuro a nuestro departamento Cocina Estudio”, precisan.

“Es una decisión lícita, natural y vital. No somos gente incombustible, tenemos que ver venir al lobo. No quiero hacer este trabajo sin ganas y sin fuerza”, dijo Ruscalleda a la radio catalana Rac.

El local donde se ubica actualmente el Sant Pau será traspasado a su hija Mercè Balam, que lo convertirá en un bar, aunque seguirán utilizando la parte de la cocina para seguir investigando en nuevas propuestas gastronómicas, en Cocina Estudio.

El matrimonio recuerda además en el comunicado que en 2017 ampliaron el compromiso profesional con el hotel Mandarin Oriental de Barcelona, donde su hijo Raül Balam regenta el restaurante Moments, con dos estrellas Michelin, un proyecto que les motiva por “la complejidad de organizar la gastronomía de un hotel que trabaja por y para la excelencia”.

Ruscalleda también abrió en 2004, de la mano del empresario Yuji Shimoyama, el restaurante Sant Pau de Tokio, que alcanzó las dos estrellas Michelin, lo que la convirtió en la cocinera más laureada del mundo, al acumular siete estrellas en la famosa guía gastronómica. En sólo ocho años obtuvo dos estrellas Michelin (la primera en 1991 y la segunda en 1996) aunque después esperó diez años para la ansiada tercera en 2006 y se convirtió en la única española en conseguirla. 

Ruscalleda con su hijo Raül, también chef (Instagram)

El restaurante Sant Pau nació en julio de 1988 como evolución del “delicatessen” en el que habían convertido su tienda familiar y fue el resultado de “la suma de la fuerza de dos emprendedores, de la complicidad familiar, del magnetismo inspirador de la cultura culinaria local y del ‘staff’ profesional que nos acompaña”.

“Tras decidir cruzar la calle en 1988, desde la tienda al Sant Pau, hemos recorrido un camino excitante y estimulante, un viaje profesional con unas maletas cargadas de compromiso, trabajo, honestidad, creatividad, ingenio e ilusión. Sentimientos personales y profesionales que continúan acompañándonos”, explican Ruscalleda y Balam en su nota pública.

El matrimonio asegura que no quieren “cortar el cordón umbilical” que les une a la cocina y a la gastronomía y que prueba de ello es su colaboración este verano en el restaurante Odyssey, de Joël Robuchon, en el Hotel Metropole de Montecarlo, durante los meses de julio y agosto para el servicio de cenas.

Fuente: Agencias