Atrapados en Tailandia: para un experto argentino, es una ventaja que sean chicos

Militares en la zona de la cueva donde están atrapados los chicos (Reuters)

Además de tener que recorrer bajo el agua pasadizos con paredes sumamente resbaladizas por el barro, los 12 chicos y su entrenador atrapados en en interior de la red de cuevas de Tham Luang Nang Non, al norte de Tailandia, también tendrán que esquivar estalactitas en su trayecto de cuatro kilómetros hasta el exterior.

Esa estrategia de rescate ya se cobró la vida de un buzo con entrenamiento militar. Quedó inconsciente durante su labor de llevar tanques de oxígeno hasta el terreno seco en que el 2 de julio, tras 10 días desaparecidos, se encontró al grupo. 

“La ventaja es que son chicos. Muchachos de esa edad tienen la ventaja de no tener noción del peligro en el que se encuentran. No tienen conciencia de los riesgos a la hora de empezar una actividad. Por eso están tranquilos”, dijo el espeleólogo y experto en rescate de montaña argentino, Luis Hernán Carabelli. El hombre conoce de rescates difíciles.

Como miembro de los Cascos Blancos, grupo de asistencia humanitaria con apoyo de la ONU, en abril de 2016 viajó a Ecuador dos días después del terremoto de 7,8 grados que sacudió toda la zona costera y dejó al menos 659 muertos.

A su vez, consideró que el salvataje “será muy complicado y que superará al de los mineros chilenos”. Pero aseguró que no se prolongará por 60 días, como en el caso de la mina en Copiapó. Los atrapados en esa caverna de Chiang Rai no tienen ese tiempo. La falta de oxígeno y la amenaza de lluvias que eleven el nivel del agua hace el rescate tenga que ser inminente. 

En diálogo con el programa Cara y Cruz, de radio Universidad de Córdoba, Carabelli dijo que “la cuestión psicológica es muy importante, van a tener que trabajar posibles situaciones de riesgos y también para superar el trauma” . Y agregó: “Enseñarles a bucear en estas circunstancias es muy difícil, deberán trabajar el entrenamiento de manera lúdica, aprovechando la edad de los chicos”.

Al respecto, en otras declaraciones en Telefé Noticias, aseguró que de no manejarse de esa manera, “está la posibilidad de que se aterroricen por estar en un ambiente en el que no están acostumbrados. Pero van a ir acompañados, de a uno. Y como el agua es turbia, van a utilizar iluminación LED para que ellos vean a dos o tres metros entre el agua barrosa”.

Periodistas apostados cerca del centro de operaciones en la cueva (AFP)

Carabelli, que también es buzo, pero no instructor, nombró otra ventaja devenida de que 12 de los 13 atrapados sean “niños y adolescentes”. “Un chico que tiene la capacidad de asimilar información mucho más fácil que un adulto, tiene más posibilidades de, en poco tiempo, de tomarlo como un juego, no como una experiencia traumática. Para mí, en tres o cuatro días, un chico estaría en condiciones de moverse en el agua tranquilamente si practica”, afirmó. 

Soldados y policías tailandeses rinden homenaje al buzo que murió durante el operativo (AFP)

Como espeleólogo indica que el interior de una caverna es un ambiente muy hostil: 100% de humedad, agua y oscuridad total. “Estos chicos tuvieron la desventaja de estar durante 9 días con una oscuridad total, donde podían sentirse uno al lado del otro, pero no verse. Eso hace que se pierda la orientación temporal, uno piensa que pasaron dos horas y pasaron 10 horas o al revés”, explicó.