Arrancó Caminos y Sabores y “la ruta de la picada” ya es el recorrido más elegido por la gente

EL camino de la picada es el más frecuentado. (Foto Lucía Merle)

Los pasillos de La Rural son desde este viernes, una fiesta de familias y amigos que recorren el predio de la nueva exposición de Caminos y Sabores para deleitarse con todos los sentidos a full. Vista, olfato, tacto, todo está allí, al alcance de la mano, en stands empeñosamente presentados. Y es también un encuentro de productores y artesanos orgullosos de exponer sus mercancías y habilidades en este mercado tan atractivo.

Y puede decirse que la muestra, en su 14ta edición, comenzó con el pie derecho. Cientos de visitantes ya están disfrutando de las exquisiteces locales. El predio, de unos 18.000 metros cuadrados, permite desplazarse sin aglomeraciones incómodas. Más de 400 expositores se encuentran distribuidos en nueve caminos temáticos: el Camino Federal, el de la Picada, de las Infusiones, de tu Cocina, del Turismo y la Tradición, de los Aceites y Aderezos, de las Bebidas, de los Dulces y de los Frutos de la Tierra. 

Uno de los más visitados es la ruta de la picada donde se pueden encontrar todos los insumos necesarios para hacer una tabla de lujo, tradicional y hasta libre de gluten. Todo un mundo por descubrir detrás de este emblema de la mesa argentina. ¿Quién no se rinde ante una picada bien surtida, de esas que ya nos cautivan con sólo mirarlas? Los que quieran saborear algunos de los tantos manjares en la propia feria pueden adquirir picadas para dos personas a $100, o bien, pasear mientras eligen los productos y, de paso, degustan quesos y fiambres. Está claro que de aquellos tradicionales embutidos elaborados por nuestros antepasados como forma de conservar los alimentos hasta hoy, los cambios han sido tan continuos como intensos.

Desde Madariaga, provincia de Buenos Aires, la firma Los Hermanos ofrece salame de ciervo ahumado, de cerdo, variedades sabrosas de quesos y hongos secos de pino. Cuentan desde el stand que la diferencia entre el salame de ciervo y el de cerdo es que el primero es más magro, por ende, más sano. 

“Deme uno de esos…y aquel también”, pide Marta del barrio de Recoleta mientras señala salamines y longanizas y cuenta a Clarín: “Siempre encuentro algo diferente. Vengo todos los años. En esta oportunidad me llevo panceta ahumada y chorizo alemán. Los precios son muy buenos y la calidad es fantástica”, afirma  mientras llena su bolsa ecológica.

“Picar algo mirando fútbol, es cómodo, rico y variado. No tenés que sacar los ojos de la pantalla y a todos nos gusta comer un poquito de todo”, dice Mauro Falbo, uno de los responsables de Formagge, quien sigue el Mundial pese a que nuestra Selección ya se haya despedido muy pronto. Especializados en la elaboración de quesos gourmet, el emprendimiento familiar propone productos que elevan a nivel Premium el contenido de cualquier bandeja.

Por los pasillos del predio porteño de Palermo se pueden conseguir desde chacinados jujeños de llama hasta opciones saludables de hongos y frutos secos, pasando por jamón de ñandú o trozos de faisán. Toda una fiesta de sabores, colores y aromas. Una oportunidad para entrenar nuestros paladares con novedades que, definitivamente, merecen ser probadas.

“Nuestros productos son de los más elegidos en la feria. La gente está acostumbrada a que los sorprendamos”, comenta Gianina Bianchi, gerente de Secretos del Monte, la firma mendocina dedicada a la elaboración de productos ahumados en base a carnes exóticas. En esta edición presentan embutidos de ciervo, ñandú, chorizo cocido de jabalí, salmón ahumado y conservas saborizadas de distintos tipos de carne. 

Para los que se animan a las carnes con sabor más patagónico, el encargado del puesto recomienda empezar por un salame ahumado de cerdo, con poca grasa. De esta manera el paladar se adapta a los sabores ahumados. Las piezas de jabalí y el ciervo tienen sabores más potentes de por sí.

Todos los stands ofrecen a los visitantes muestras de sus productos. En un piche, escarbadientes o directo desde el cuchillo. Pocos son los que dicen rechazan esos bocaditos celestiales, como el caso de Claudia Gómez que se excusa por no poder probar los salames: “Es que tengo la boca con sabor a dulce de leche”, cuenta entre risas. 

En la feria se puede encontrar una amplia variedad de productos para armara picadas y mesas frías (Foto Lucía Merle)

Claramente no hay picada sin snacks. Para hacer nuestra tabla más “cool” Miguel Vogel propone cambiar las clásicas papas fritas por la mandioca de Manfrith. “No tiene conservantes, ni aditivos, y además es el primer snack que fue aprobado como apto celíacos”, sostiene Vogel, socio gerente de la compañía.

Y para hacer más completa la visita, las cervezas artesanales se hacen presentes para maridar los fiambres a la perfección. También ofrecen variedades de fernets y vinos provenientes de San Juan, La Rioja, Salta y Jujuy. Un plan completo para disfrutar in situ o para llevarlo a casa e invitar amigos, ese rito de afecto que, como bien sabemos, suele tener un refrán que no se negocia: “panza llena, corazón contento”.

Datos:

El valor de la entrada es de $150. Los menores de 12 años entran gratis acompañados por un adulto. Personas con capacidades especiales podrán acceder al predio con un acompañante sin cargo presentando la credencial. Los jubilados abonarán una entrada de $100, menos el viernes que sale $50. Más información sobre los requisitos en www.caminosysabores.com.ar