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Qué podría encontrar ahora Bonadio en los allanamientos a Cristina

El Senado discutirá este martes si autoriza al juez Bonadio a allanar el departamento porteño de Cristina Kirchner en Recoleta, su casa en Río Gallegos y la residencia que tiene en El Calafate, junto a su hotel Los Sauces. Ese OK podría ser la prenda de paz para aflojar la tensión y reducir daños en el bloque de senadores peronistas, que en cambio dejarán dormir en un cajón el otro pedido de Bonadio, para desaforar a la ex Presidenta y dejarla a la intemperie ante la tormenta de pruebas en su contra por el escándalo de las coimas registradas en los cuadernos del chofer Oscar Centeno. Bajo este juego de urgencias y necesidades políticas, una de las preguntas más reiteradas sigue sin respuesta: ¿para qué quiere el juez allanar esas propiedades si por el tiempo transcurrido desde que supuestamente alojaron los bolsos con dólares no se espera que encuentre nada en ellas?

El escepticismo tiene buen fundamento, porque además en este lapso pudieron haberse modificado espacios y posibles escondites en esos domicilios. Sin embargo, con la investigación bajo secreto de sumario, el juez también puede ir en la búsqueda de otras confirmaciones que podrían ser claves: ¿cómo es el famoso departamento de Uruguay y Juncal? ¿Tuvo obras o reformas en los últimos años? ¿Hay algún registro de cámaras de seguridad dentro o fuera del inmueble?

La visita de los allanadores -que según pudo saber Clarín cuando el Senado lo autorice serán efectivos de Gendarmería- se realizará para chequear y contrastar otras informaciones específicas que ya están en la causa tras las sucesivas declaraciones y las pruebas recogidas por el fiscal Stornelli. Nadie en tribunales espera hallar algún bolso lleno de dólares olvidado por el ex secretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz.

Si hubiera habido algún intento de borrar las huellas de un delito o de un hecho inconveniente, esa acción también sería trascendente para el fiscal y Bonadio, como una señal de posible encubrimiento de actividades delictivas. Si eso tampoco hubiera ocurrido, la información u objetos recogidos por los gendarmes también podrían servir para repreguntar a los detenidos o al resto de los imputados que están en libertad pero comenzaron a ser indagados desde este lunes.

Y tal vez, si el juez tiene suerte, algún error no forzado podría reunirlo con bolsas, boletas u algún otro objeto que pudiera ser periciado para extraer de él nuevas pruebas. 

Hasta ahí, los motivos judiciales. Pero el impacto más grande de los posibles allanamientos sin duda sería político. Y el primero en saberlo es Claudio Bonadio.