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Qué dice el escrito de Abal Medina donde admitió pagos ilegales

El juez Claudio Bonadío en los Tribunales de Comodoro Py. Foto: Luciano Thieberger

Juan Manuel Abal Medina declaró este jueves durante casi dos horas, ante el juzgado del juez Claudio Bonadio. Está acusado de ser partícipe necesario de una asociación ilícita donde se investiga la ruta de las coimas que consignó Oscar Centeno (ex chofer de Roberto Baratta) en ocho cuadernos que dieron origen a la causa. En este contexto, presentó un escrito de 24 páginas al que accedió Clarín. El detalle de su confesión.

Fue el primer funcionario de primera línea que admitió en este expediente, que el gobierno kirchnerista recibió pagos de fondos ilegales. La Justicia identificó que los responsables de realizar la entrega de dinero, fueron un importante número de empresarios de la construcción y del sector energético: desde 2008 a 2015 pagaron más de 35 millones de dólares, según la imputación.

Cuando se imputó al empresario Juan Carlos De Goycochea (ex Isolux), se remarcó que el 5 de septiembre de 2013, Roberto Baratta y Hugo Larraburu “retiran el dinero en un bolso para llevárselo a Juan Manuel Abal Medina por indicación de Cristina Elisabet Fernández”.

Es una de las menciones que lo involucra en el entramado de los sobornos millonarios que se investigan. Así, entre otras medidas de prueba el ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, se encuentra involucrado en la causa.

Su citación está también ligada a un pendrive con planillas de quienes recibían fondos de la política, que la Justicia obtuvo en la casa de Hugo Martín Larraburu, detenido desde la semana pasada y subalterno de Abal Medina. “Niego cualquier tipo de intervención-participación y/o conocimiento de parte de las personas que estaban bajo mi órbita como Hugo Martín Larraburu”.

Fuera de su rol como Jefe de Gabinete, Abal Medina dijo que tenía “también obligaciones políticas como miembro destacado del Partido Justicialista, que por ese entonces representaba el oficialismo a nivel nacional”.

Entonces, contó que en 2013 tuvo que colaborar en las PASO y en las elecciones generales y allí se refirió Juan Carlos “chueco” Mazzon, “entonces además era Coordinador General de Asuntos Político-Institucionales de la Unidad Presidente, con despacho en casa de gobierno, cercano al mío”.

Como en cada elección, Abal Medina dijo que el “deseo de todo el oficialismo” era “ganar las elecciones” y que era un “objetivo primordial”.

A fines de julio o principios de agosto de 2013 “fui contactado por el Lic. Baratta, quien me informó que debía coordinar con él la entrega de algunos eventuales fondos que él recaudaría de aportes voluntarios”.

Pero, buscando correrse de la figura que investiga el juez Bonadio que es la de “pagos de fondos ilegales”, el ex funcionario K indicó: “En los tiempos electorales por los que se atravesaba y las personas involucradas, en ningún caso tal requisitoria me pareció impropia o desajustada -me refiero a la de Baratta-, mas allá de la informalidad-, pues ningún elemento tenía en aquél momento para dudar de su procedencia”.

Sobre los fondos recaudados planteó que “la informalidad no me hizo dudar o siquiera sospechar de la legal procedencia de esos fondos, ni era mi deber conocer su forma de recaudación” y “ni siquiera se me informó los montos exactos que se enviarían, y mucho menos la frecuencia de ello”.

Desligó así, de “toda responsabilidad” a Larraburu pero aseveró que “Martín -bajo mi instrucción general- pudo haber ido con alguno de los vehículos que se mencionan en ciertas de las oportunidades referidas a encontrarse con Roberto Baratta, Nelson Lazarte o a quien aquel asignara la tarea de entregar esos aportes y/o documentos o materiales destinados a la campaña”.

Al admitir los pagos en período electoral, negó “alguna relación con el origen del supuesto dinero, ni con los aportantes, su eventual entrega desde sus dueños, su recepción informal, la declaración o falta de la misma, y su distribución y/o utilización concreta para una campaña electoral local”.

En este sentido consignó que, “los supuestos envíos de dinero no fueron realizados por desconocidos, sino por funcionarios de la gestión; y además, en ningún caso, a domicilios particulares ni a lugares ajenos a la gestión formal, sino que siempre fueron dirigidos a la Jefatura de Gabinete, o sea, mi lugar de trabajo”. Entonces, amplió “la Casa de Gobierno, porque precisamente solo guardaban relación con la afectación a la financiación de la campaña electoral”.

Así, indicó “como venían, traídos por Martin, eran entregados a la oficina de Mazzon o retirados por él conforme lo acordado”.