Para el ministro de Salud, “no hay un clima hostil” entre los miembros de Cambiemos por el aborto

El ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, minimizó la discusión entre los miembros de Cambiemos en torno al aborto, luego de que Clarín accediera a los duros intercambios entre los miembros del interbloque en Diputados.

“No percibo un clima hostil más allá de chicanas, que pueden existir, yo no le daría importancia. No veo que esto haya anclado profundamente. Inclusive entre los diputados que votaron a favor y en contra”, afirmó en diálogo con radio Mitre.

El funcionario admitió que el debate entre los miembros del oficialismo se dio “en un marco muy respetuoso y de mucha tolerancia dentro de las discrepancias que existen”.

Aunque reconoció que en las últimas semanas, a poco de que que se inicié la discusión en el Senado, se intensificó. “Esta cosa fanática y fundamentalista de los argentinos de meter River-Boca en todos lados, no suma absolutamente nada”, señaló.

Dijo que hará su aporte desde su área, como ya lo hizo en torno al posible incremento de costos y recursos de la aplicación de la ley de la interrupción voluntaria del embarazo, pero que no tendrá incumbencia en torno a la decisión de los senadores en la Cámara Alta.

“Todos estamos a favor de la vida y todos estamos en contra del aborto, quienes defienden la legalización y quienes están en contra, en ese sentido no hay divisoria de aguas, bajo esa premisa debemos trabajar para conciliar”, sostuvo. 

Rubinstein, minimizó la discusión entre los miembros de Cambiemos y dijo que su postura es “desde la salud pública” y las implicaciones de los abortos clandestinos. Al tiempo que pidió “conciliar posiciones frente a otras iniciativas del Gobierno donde se necesita el bloque unido”.

“No niego que haya habido posiciones picantes, pero no creo que esto afecte la armonía dentro del bloque, más allá de que obviamente tiene aristas políticas el debate sobre el aborto, no es político, tiene que ver con cuestiones profundas, cuestiones personales y creencias”, expresó.

Además, destacó la decisión del presidente Mauricio Macri de promover la discusión en el Congreso. Y adelantó que luego de que se defina la discusión parlamentaria, “todo va a volver al cauce normal”.

Respecto a la polémica en torno a las declaraciones de la vicepresidenta Gabriela Michetti, dijo que su postura tiene que  ver “con sus creencias y convicciones personales”.

Días atrás, el ministro sufrió un escrache en Tandil por parte de grupos que están a favor del aborto. “Todos debemos bajar la espuma, bajar un cambio”, sentenció.