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Más de 20 empresas son las que investiga la Justicia

Carlos Wagner, Julio De Vido y Aldo Roggio, involucrados en la causa de los cuadernos.

Perdieron su perfil bajo. Los grandes empresarios de la obra pública, quedaron expuestos. Sus fotos saliendo esposados de sus grandes propiedades, entregándose ante la Justicia, o bajo el resguardo de un operativo del Servicio Penitenciario Federal, les quitó el anonimato. Muchos quedaron detenidos, otros se convirtieron en “arrepentidos” y esto hizo que sus nombres resuenen aún más. Las compañías que conducen no niegan el impacto y la Justicia avanza sobre una veintena de firmas. El número se ampliará tras la declaración del viernes que hizo Carlos Wagner, ex presidente de la Cámara de la Construcción.

La lista de compañías es amplio: entre las más reconocidas se encuentran Grupo Eling SA, Electroingeniería, Albanesi SA, Iecsa SA, Isolux Corsán, Esuco SA, BTU SA, el Entidad Binacional Yaciretá, Techint SA, Supercemento SA, UCSA, Grupo Roggio SA, Helport SA, Hidrovía SA, IATE SA, ODES SA, Pescarmona, entre otras que se consignan en diversos oficios judiciales. El número se incrementará. Wagner incluyó en su indagatorias otras firmas, que derivarán en nuevas medidas de prueba, ampliando la nómina de empresarios involucrados.

De todas estas compañías, la Justicia secuestró en los respectivos allanamientos agendas, celulares, PC, registros de ingresos. Todo se sumó a las referencias que Oscar Centeno realizó sobre muchos de ellos en los cuadernos que dieron origen a esta causa.

El “Club de la obra pública” es investigado por haber pagado sobornos por unos 200 millones de dólares, según la fiscalía. Por primera vez, sus principales exponentes desfilaron en por los Tribunales de Comodoro Py. Están acusados de ser una pieza fundamental en el entramado que investigan el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli en la causa de los cuadernos de las coimas. “Sin alguien que pague, no habría que recaude”, indicó una fuente judicial a Clarín.

Los empresarios están acusados de haber realizado un “sin número de entrega de fondos ilegales” que en principio, superan los 35 millones de dólares. A estas alturas de la investigación judicial, la discusión no se concentra en la cifra, “sino en que todos ellos reconocieron ser parte de una maniobra que prevaleció en el tiempo”, expresó una alta fuente judicial.

Así, en la Justicia se corren del planteo de los “aportes de campaña”, “hubo pagos en años pares que nada tenían que ver con las elecciones” y ahora estos pagos se cruzarán con la adjudicación de licitaciones a cada empresa, para establecer alguna posible relación.

Una pieza fundamenta la aportó Wagner, quien explicó el “sistema” que instauró Julio De Vido en la cámara de la construcción principalmente, para obras de ingeniería civil. Dijo que todo funcionaba sin dificultad y nombró otras firmas que eran partícipes de un mecanismo que, no sólo elegía previamente cómo se distribuían las licitaciones, sino que pagaban “retornos al Estado del 10 al 20% según contrato”.

Con el fin de morigerar la pena que podría recaer sobre ellos, como partícipes de una asociación ilícita, ocho empresarios se convirtieron en “arrepentidos” en la causa. “Esto no los exime de responsabilidad”, aseguraron en Tribunales a Clarín y las repercusiones de verlos esposados y detenidos, comienzan a sentirse al interior de cada compañía.

Todos los empresarios que declararon, admitieron que realizaron pagos al Gobierno anterior. Sólo Wagner habló de “coimas”. Hubo desembolsos millonarios para la Justicia y esto derivó en una investigación por presunta evasión fiscal y lavado de dinero que se encomendó a la AFIP. Se quiere determinar “el origen de los fondos que eran entregados” y “cómo se volcaba en la contabilidad de cada compañía”. 

El Estado también investiga a las empresas. La Oficina Anticorrupción requirió a Nación Fideicomiso SA, a los ministerios de Energía, del Interior y de Transporte que informen el detalle de cuántos contratos recibieron, qué fideicomisos se constituyeron, y de cuánto dinero recibió cada firma.