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Mariano Federici: “Los cuadernos de las coimas son un hilo conductor de la asociación ilícita”

En la entrada de la nueva Unidad de Información Financiera (UIF), ubicada en Avenida de Mayo 761, hay que dejar los celulares en un armario por el secreto de los informes que allí se procesan. Las paredes están pintadas con máximas de San Martín y Belgrano. Su titular, Mariano Federici hace un culto de la organización y en su despacho tiene una esfera de plástico llena de billetes argentinos triturados para recordarse que el lavado de dinero es una de las causas de la inflación. De mediana estatura y culto, contesta casi como un académico.

-La causa de los cuadernos de las coimas del remisero Oscar Centeno, ¿ayuda a probar varios de los hechos de corrupción que se investigan en causas penales contra ex funcionarios kirchneristas?

-Es un hilo conductor, un hallazgo que tiene impacto en varias causas judiciales en que se investiga, como dicen varios jueces, a una asociación ilícita liderada por las máximas autoridades del gobierno anterior. Es clave para corroborar los indicios del origen, el delito precedente de esas operaciones de lavado de dinero.

-¿La UIF va a ser querellante también en la causa por los cuadernos de la corrupción?

-Nos pusimos ya a disposición del juez Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli para lo que ellos dispongan. Cuando tengamos acceso a la causa que está en secreto de sumario estudiaremos pedir ser querellantes. Tenemos un interés legítimo porque además del pago de sobornos hubo lavado de dinero. Uno de nuestros objetivos principales es recuperar el dinero robado a los argentinos.

– Esta causa por la indagatoria de empresarios del establishment económico, por primera vez en la historia, ¿significa que podemos tener un “Lava Jato” argentino?

– Esta situación no es comparable con el “Lava Jato” brasileño porque las denuncias de corrupción que convulsionaron al país vecino tuvieron su epicentro en el Gobierno y el partido de gobierno, cuya reacción inicial fue tratar de tapar los hechos, mientras que en Argentina estamos hablando de denuncias que dan cuenta de una asociación ilícita comandada por las máximas autoridades del gobierno anterior, con un gobierno en ejercicio comprometido con la transparencia y la búsqueda de la verdad y respetuoso de la independencia de poderes y la autonomía de los organismos de control.

-La causa de los cuadernos de las coimas ¿puede aumentar la recesión económica en la medida que varios empresarios tienen obras públicas concedidas?

– Si bien en el corto plazo puede haber incertidumbre y volatilidad en los mercados, lo que esta pasando es muy positivo y muy importante para el país y su economía, ya que afianzar la justicia es un propósito constitucional y afianzar la integridad del orden económico financiero contribuirá a atraer el tipo de inversores que este país necesita; aquellos que valoran la institucionalidad, la transparencia y las reglas de juego claras; aquellos que valoran el largo plazo y nos permitirán generar fuentes genuinas de trabajo para sacar al país adelante.

– ¿ Por qué la UIF había pedido la detención inmediata del ex vicepresidente Amado Boudou en el juicio oral por Ciccone?

– Primero quiero decir que el martes 7 de agosto fue un día histórico para la lucha contra la corrupción en la Argentina. Fuimos los únicos querellantes que pedimos la detención inmediata porque el nivel de certeza de las pruebas era concluyente. Boudou sigue teniendo relaciones con senadores, empresarios y banqueros que lo podrían ayudar a fugarse o destruir prueba ahora que sabe que esta condena no tiene marcha atrás. Entonces, el riesgo de elusión de la Justicia y de fuga eran mayores.

-¿Basta con ese argumento para tenerlo en prisión mientras la Cámara de Casación decide si confirma o no la condena a 5 años y 10 meses?

-Mire sólo el despliegue de impunidad que hizo en abril del 2012 cuando el fiscal Rívolo allanó su departamento de Puerto Madero: hizo echar al Procurador General de la Nación y luego desplazar a un juez.

-¿Es cierto que hallaron en el exterior una cuenta no declarada del contador de los Kirchner, Víctor Manzanares?

-Lo único que le puedo decir es que fue un hallazgo. Encontramos una cuenta bancaria no declarada en un país de Europa que no puedo revelar por ahora. Sí le puedo decir que por orden del juez Ercolini y el fiscal Pollicita ya logramos congelar preventivamente esa cuenta que tiene un saldo 300 mil dólares y ahora trataremos de recuperar para el Estado argentino.

-¿También informaron al juez Claudio Bonadio de un “mapeo” de los bienes del ex secretario de Néstor y Cristina Kirchner, Daniel Muñoz, en EE.UU. que llegan a más de 65 millones de dólares? Es uno de los ex funcionarios más nombrados en los cuadernos del remisero de Baratta, Oscar Centeno…

-Entregamos un informe sobre esos bienes a distintos jueces y trabajaremos para tratar de recuperarlos para el Estado argentino. La salida de esa plata fue a través de empresas off shore constituidas en paraísos fiscales. Ya identificados a varias cuevas financieras argentinas que ayudaron a sacar ese dinero. No le puedo decir nada más.

-Aunque todavía no haya una ley de decomiso de bienes, ¿se pueden recuperar bienes de la corrupción o el narcotráfico?

-Ya impulsamos el decomiso de los 800 mil dólares de la valija de Antonini Wilson aplicando el artículo 305 del Código Penal que permite el decomiso sin condena, mientras esperamos esa ley. Además, estamos impulsando el decomiso de los bienes de Lázaro Báez en la causa de la ruta del dinero K donde el juez Casanello ya le identificó propiedades y bienes muebles por más de 10 mil millones de pesos a ese empresario.

-La oposición señala que la UIF actual solo investiga a los ex funcionarios y no a los actuales funcionarios…

– Sí, ya tuvimos la posibilidad de investigar a funcionarios del propio Poder Ejecutivo, en el que estamos emplazados, incluso al propio presidente Mauricio Macri con la causa abierta en la Argentina por los Panamá Papers. Justamente la eficacia de la UIF depende de su capacidad de trabajar de manera autónoma respecto del poder político, sin ninguna injerencia sobre su trabajo. Enviamos una nota a la Jefatura de Gabinete en la que destacamos la importancia institucional de la autonomía de la UIF respecto del Gobierno en nuestra ley contra el lavado. Además, adoptamos un documento del GAFI sobre la importancia de autonomía de las UIF como guía de actuación y buena práctica de nuestra unidad. La ley nos otorga la autonomía y nos estamos comportando autónomamente y esto ha sido la clave del éxito en la recuperación de la confianza de la comunidad internacional.

-Pero ustedes dependen administrativamente del Ministerio de Hacienda…

-El Gobierno argentino observa y debe siempre observar la institucionalidad en el relacionamiento con la UIF y sus autoridades, en particular en lo concerniente al respeto a su autonomía operativa y autarquía financiera. Es fundamental que la UIF pueda realizar sus tareas operativas de manera autónoma, sin interferencias indebidas de la política. Las decisiones operativas que una UIF debe tomar deben ser decisiones más técnicas que políticas.

– Algunos jueces se niegan a aceptar a la UIF como querellante. ¿Qué resultados le dio esta estrategia de pedir ser querellante?

-Así somos querellantes en la mayoría; son causas penales por narcotráfico, como Carbón Blanco, La Jaqui, Luis XV o el clan Alé. El narcotráfico logró penetrar fuerte en la Argentina porque el tema no era una prioridad en los gobiernos anteriores. Cuando se desatiende la importancia de prevenir el lavado, se alienta el narcotráfico. También empezamos a meternos fuerte en causas de corrupción, como Lázaro Baéz, la ruta del dinero K, Austral Construcciones, Hotesur, Los Sauces, el plan de viviendas Sueños Compartidos de las Madres de Plaza de Mayo y otros expedientes de esta índole.

– La UIF mantiene una dura pelea judicial con el juez Casanello, quien se niega a indagar a la ex presidenta Cristina Kirchner en la causa de la ruta del dinero K. ¿En qué pruebas basa su reclamo?

-Las cuatro causas en que se investiga a la ex presidenta constituyen una sola maniobra para robarle plata al Estado con obras públicas de Báez pagadas con sobreprecios o sin terminar. Parte de esta plata luego Báez la pagaba en concepto de “alquileres” falsos de los hoteles a los Kirchner y finalmente, Báez sacó, por lo menos, 60 millones de dólares que depositó y luego repatrió de Suiza con la intención de incorporarlos como dinero blanco al sistema.

-¿Usted dice que encontró una relación “viciada” entre las anteriores autoridades de la UIF y algunos jueces federales?

– Sí. Viciada como consecuencia de una mala praxis en el uso de la UIF por parte de las autoridades anteriores. Primero, porque se utilizó para fines políticos que para nada están previstos en la ley, y segundo, porque se utilizó mal con un método de trabajo lejano a los estándares internacionales. Nosotros lo que hicimos fue reconstruir las relaciones con otros organismos antilavado del mundo ajustándonos a los estándares fijados por el GAFI y poniendo la UIF al servicio de la Justicia.

-¿Cuántas colaboraciones han producido para la Justicia en estos dos años y medio de trabajo?

-Con el nuevo equipamiento incorporado y el entrenamiento del personal hemos aumentado un 1000% más la productividad de la UIF. Heredamos computadoras que se recalentaban por el trabajo y había que apagarlas cada rato. En este momento tenemos más de mil colaboraciones en curso.

El nieto de un italiano formado en la UCA

Mariano Federici, 44 años, viene comandando la estratégica Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo antilavado que, hasta diciembre de 2015, dirigió el economista kirchnerista José Sbatella. Se trata de un nieto de italianos de la región de Marca cuyo padre fue gerente de la empresa Pirelli.

Los traslados de su padre le permitieron vivir en París, Bruselas y Milán. El secundario lo terminó en el Belgrano Day School y la carrera de abogado la hizo en la Universidad Católica Argentina (UCA). Federici participó del Centro de Estudiantes de la UCA, pero no militó en ningún partido o corriente política. Siempre tuvo un perfil técnico.

Su vocación social la desarrolló en el fundación Grano de Mostaza que impulsa la educación de niños de escasos recursos en Salta y Santiago del Estero. Esta se creó en el año 1995 cuando un grupo de jóvenes misioneros decidió acercarse a la vida de los niños de los cerros salteños. Año tras año, “se enfrentaban con la dura realidad de estos chicos, muchos de los cuales viven en lugares remotos, alejados de los centros urbanos”, comenta el funcionario.

Para estos niños “la única oportunidad de estudiar y crecer es la que ofrece las escuelitas rurales plurigrado, a las que en muchos casos se llega luego de varias horas a lomo de mula o extensas caminatas”, señala la fundación con la cual Federici se siente identificado.

Destaca también que con los años, Grano de Mostaza fue ampliando su misión promoviendo la integración e inclusión social mediante programas de desarrollo educativo y social. El titular de la UIF dice que su referente fue el sacerdote Sigfrido Moroder, conocido como el Padre “Chifri”, quien murió en el 2011. Es una historia que lo conmueve. “Chifri” tenía 46 años y se estaba recuperando de una quebradura en una de sus piernas. Había nacido en Buenos Aires, pero cuando el arzobispado porteño lo autorizó se mudó al Norte. Cuando Chifri llegó a Salta en 1999 emprendió una misión social de gran trascendencia. Había sido elegido como “Abanderado de la Argentina Solidaria”, mediante una votación que organizó Canal 13. Algunos lo identificaban como el “cura que andaba en parapente” ya que llegaba a lugares de difícil acceso utilizando el vuelo como herramienta clave. En 2004, el sacerdote tuvo un accidente que lo dejó en silla de ruedas, pero no se venció. Se recuperó y caminaba con bastones. Chifri fundó escuelas, creó un centro de artesanías para los lugareños humildes de Salta.

Federici arrancó en la UIF, tras su paso por el FMI, en el 2015 con su vicedirectora María Eugenia Talerico, con quien consulta todas las decisiones importantes y están cambiando el perfil del organismo antilavado.

ITINERARIO

De 44 años, Mariano Federici estudió derecho en la UCA y luego hizo un master en la universidad de Virginia, EE.UU., donde dice que se enamoró de las ideas del prócer norteamericano Thomas Jefferson. Además, de ser el titular de la UIF representa a las Américas en el Grupo Egmont, el organismo que coordina a nivel internacional la lucha contra el lavado. Antes de llegar a la UIF, se desempeñaba como asesor del FMI en lavado. Antes fue parte de estudios jurídicos nacionales como Garrido y Allende & Brea, y también formó parte de Sullivan & Cromwell, un importante bufete con sede en Nueva York, como asociado extranjero.

AL TOQUE

Un proyecto: Seguir contribuyendo, desde mi puesto, a lograr la integridad del sistema financiero argentino.

Un sueño: Mi sueño es ver a la Argentina salir adelantar y aprovechar su gran potencial, eliminando la pobre za y aumentando su economía y todas sus otras capacidades.

Un recuerdo: El día que había llegado a Washington D.C. para instalarme con mi familia y me llamó German Garavano, designado ministro de Justicia, para ofrecerme el cargo de la UIF. No lo dudé un minuto. Había sido contratado por el FMI. Admito que me costó convencer a mi esposa que estaba a punto de viajar hacia EE.UU. para terminar la mudanza.

Un líder: Jesús.

Un prócer: San Martín.

Una comida: Mis asados a la cruz y con mi familia.

Una bebida: Un malbec argentino.

Un placer: Tomarme vacaciones con mi esposa y mis hijos y desengancharme del vértigo del trabajo.

Un libro: “La Rebelión del Atlas”, de Ayn Rand; aunque ahora estoy leyendo otro que se llama “Age of Discovery”.

Una película: La trilogía de “El Padrino”.