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Llega a Buenos Aires el Secretario de Defensa de Donald Trump

El secretario de Defensa de los Estados Unidos, James Mattis, llegará el próximo martes a Buenos Aires, un gesto para resaltar los “fuertes lazos” de la Casa Blanca con la Argentina en momentos en que se ha ampliado el rol de las fuerzas armadas en nuestro país a la lucha contra el terrorismo internacional y los ciberataques, una permanente preocupación de Washington.

El ministro del gobierno de Donald Trump eligió a la Argentina como una escala de una gira regional que además incluye Brasil (con paradas en Brasilia y Río de Janeiro), Chile y Colombia, todos países considerados por Estados Unidos como aliados clave en América del Sur. En un comunicado, el Pentágono señaló que Estados Unidos ha declarado a 2018 como “el año de las Américas” y que la gira enfatizará los “fuertes lazos” de Defensa con esos países. “Estas relaciones son críticas para un Hemisferio Occidental colaborativo, seguro y próspero”.

Mattis comienza su recorrido sudamericano este domingo por Brasilia, donde se reunirá con funcionarios de Defensa y hablará en la Escuela Superior de Guerra. Aterrizará en Buenos Aires el martes 14 por la tarde, procedente de Río de Janeiro, aunque su agenda oficial en la ciudad comenzará el miércoles, con un encuentro con el ministro de Defensa Oscar Aguad y los equipos de trabajo de ambos funcionarios. Luego viajará a Santiago para “intercambiar perspectivas” con los funcionarios chilenos.

La visita del ministro –la primera a nuestro país y la región– coincide con el inicio de las nuevas directivas anunciadas por el gobierno de Mauricio Macri para las fuerzas armadas, que suman a las funciones tradicionales la lucha contra el terrorismo internacional y los ciberatques, y también un mayor apoyo a las fuerzas de seguridad para el combate al narcotráfico, el contrabando, la trata de personas, la piratería y otros crímenes trasnacionales en América del Sur. Esta iniciativa -que supone el fin de la doctrina militar del kirchnerismo, que había restringido la función de las FF.AA. solo a enfrentar ataques de “fuerzas armadas pertenecientes a otros estados”- está en sintonía con las prioridades de Estados Unidos en la región. Washington observa cómo la región se convirtió en una zona prácticamente sin conflictos limítrofes tradicionales, pero crecieron las llamadas “nuevas amenazas” como el terrorismo internacional, el narcotráfico y el lavado de dinero.

Según dijeron fuentes argentinas de Defensa a Clarín, se estima que la visita de Mattis apuntará claramente a ese objetivo, ya que “estas nuevas formas complejas del delito, incluido los del ciberespacio, nos preocupan a todos. La defensa cibernética, por ejemplo, es una prioridad para EE.UU.” Señalan que atacar el crimen trasnacional significa, además, poner en funcionamiento un sistema de defensa regional contra estas formas complejas de delitos. “Hay problemas de seguridad que empiezan a ser problemas de Defensa del país, por ejemplo la radicación de grupos terroristas o narcos, como sucede gravemente en otras regiones del continente”. Creen que la gira de Mattis por la región puede ser el punto de partida de un “sistema colaborativo” trasnacional. El intercambio de información será la clave de esta nueva alianza, señalan.

Precisamente dos días después de que se vaya Mattis, el 17, el presidente Mauricio Macri lanzará el operativo en el Norte con el envío de 500 soldados a patrullar las fronteras de Misiones y Formosa para dar apoyo logístico a Prefectura y Gendarmería en el combate contra el narcotráfico y el contrabando.

Además, el viaje de Mattis sirve para sentar pie en una región donde Estados Unidos siente que está perdiendo influencia. El Pentágono ve cómo Rusia, pero sobre todo China, se han convertido en los últimos años en un contrapeso para su tradicional presencia en la zona. El gobierno de Barack Obama había estado focalizado más en Asia y Latinoamérica perdió el foco de interés, sobre todo en momentos en que estaba gobernada por líderes que acusaban a EE.UU. de imperialismo.

Sin ir más lejos, hace pocos días el diario The New York Times publicó que la estación de control para satélites y misiones espaciales ubicada en Quintuco, Neuquén, que fue creación del Ejército chino, es uno de los símbolos más importantes de la estrategia de Beijing en Sudamérica y mina “el poder político, económico y estratégico” de Estados Unidos en la región.

Estados Unidos busca recuperar el liderazgo en la región y lo hace con gobiernos considerados “amigos”. En Brasil, Mattis no sólo visitará la burocracia de la capital sino que se trasladará también a Río de Janeiro, donde las Fuerzas Armadas han ampliado su función y combate el crimen organizado en las favelas. Chile es otro fuerte aliado regional y en este momento se están desarrollando maniobras militares en el Pacífico. Colombia es otro de los socios tradicionales de Estados Unidos, a quien ha otorgado enorme ayuda financiera para combatir el narcotráfico. Pero se estima que habrá fuerte presión para que el nuevo presidente Iván Duque reanude las fumigaciones a los cultivos de coca, algo que su predecesor había suspendido.