La reunión secreta de un gobernador con intendentes del PJ bonaerense

“Habla neutro, cero definiciones”. La cumbre se mantuvo en secreto en parte porque los alcaldes del PJ bonaerense habían acumulado expectativas sobre el rol futuro de Sergio Uñac, el gobernador de San Juan.

Los visitantes fueron 10 (9 intendentes y un ex), todos jefes de territorio. El volumen numérico y simbólico de la concurrencia fue el reflejo de la mirada sobre Uñac, a quien varios mencionaban como potencial candidato presidencial.

Pero Uñac les dijo que no; que se repliega en su provincia, que quiere ir por la reelección y consolidar su jefatura territorial. Es lo que el sanjuanino viene diciendo aunque, a su lado, algunos dejan la puerta abierta.

“Dice que quiere reelegir pero no descarta que si se da la oportunidad, pueda ser candidato. Pero plantea que no está trabajando para eso”, contó uno de los participantes a Clarín.

Otro de los huéspedes agregó su mirada: “Es razonable: él sabe que si dice que quiere ser, el Gobierno va a salir a matarlo y va a tratar de prenderle fuego la provincia”.

La charla ocurrió este jueves en la Casa de San Juan y participaron el jefe del PJ, e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez además de Martín Insaurralde (Lomas), Fernando Gray (Echeverría), Ariel Sujarchuk (Escobar), Leo Nardini (Malvinas) y Mariano Cascallares (Brown).

La mesa la completaron Gustavo Arrieta (Cañuelas), Santiago Maggiotti (Navarro), Juan Pablo de Jesús (La Costa) y el ex intendente de Florencio Varela, y actual diputado provincial, Julio Pereyra.

“No se muestra candidato y quiere que eso se note”, contó otro intendente. Uñac es, para la mayoría, un desconocido. No solo entre los alcaldes sino también en el gran público. “Si quiere ser, debe empezar a caminar”, opinó uno.

Desde ahí se muestra moderado y plantea la unidad del PJ sin exclusiones, una postura que lo separa de caciques como Juan Schiaretti o Juan Manuel Urtubey que martillan con la idea de que no puede haber entendimiento con el kirchnerismo.

Dijo, quizá porque la mayoría de los de la mesa tienen diálogo con Cristina Kirchner, que la reconocía como una figura importante y valoró su táctica de perfil bajo.

Esa no es la posición de Uñac que, de todos modos, también evitó disparar contra otros gobernadores.

En la práctica, el sanjuanino se viene desmarcando y con intencionalidad no quiso participar de las juntadas de gobernadores del espacio que capitanea Schiaretti.

En eso, Uñac y el tucumano Juan Manzur se mueven parecido: quieren tener autonomía y que nadie oficie de mediador en sus posiciones políticas ni en las relaciones con la Casa Rosada.

 – Yo no soy candidato a presidente, tengo reelección en San Juan -dijo Uñac.

 – ¿Y a quién ves como candidato entre los gobernadores? -lo interrogó un visitante.

Ahí empezó una explicación pausa y larga del sanjuanino que evitó, quirúrgicamente, dar nombres, algo que repitió cuando planteó que algunos dirigentes deberían “dar un paso al costado”.

– ¿A quién te referís? -lo interrogaron.

– Ustedes saben -dijo y sonrió.

De ahí la definición de de “neutralidad” y “moderación”, dos factores que podrían ser quizá datos positivos para una candidatura nacional aunque, leyó un intendente, tiene “muy bajo nivel de conocimiento”.

Pero entre lo que dice y lo que hace, Uñac muestra fisuras. La semana pasada, contaron ayer en San Juan, se reunió con Verónica Magario y Fernando Espinoza, el dúo que controla La Matanza.

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