El sindicalista favorito del Gobierno ahora se muestra cerca de Hugo Moyano

Hugo Moyano.

El terreno fangoso en el que se mueve el sindicalismo por el recambio de piel que implica rearmar la estructura de mando de la CGT dejó en las últimas horas una foto en la que se ve a Ricardo Pignaneli, secretario general del SMATA, junto a Hugo y Pablo Moyano. El mecánico era el candidato favorito del Gobierno para comandar la central sindical, pero ahora se muestra cercano con los que buscan un perfil combativo al gobierno de Mauricio Macri. 

Pero los tiempos actuales han cambiado, principalmente por lo golpeado del sector automotriz. En junio, los patentamientos cayeron el 18,2% en comparación con el mismo mes de 2017. Y las concesionarias prevén un duro segundo semestre.

Los gremios industriales nucleados en CGT junto a la Confederación Empresaria de la República Argentina (CGERA) emitieron esta semana un documento en el que denuncian 72.000 despidos desde principios de 2016 a la fecha.

Además, rechazan el acuerdo con el FMI y proponen, entre otras cuestiones, “implementar una política de tarifas segmentada tanto para usuarios como para empresas, dado que la estrategia seguida hasta el momento es inviable social, política y económicamente” y “retomar una política administrada de comercio exterior, teniendo como eje la defensa del trabajo y la producción nacional analizando los acuerdos internacionales”.

Hugo Moyano.

La historia de Pignaneli-Macri da cuenta que en mayo de 2017 y en un hecho inédito, el Presidente fue a cortar la cinta del sanatorio sindical que Pignaneli fundó en Mataderos. Hubo discursos y recorrida al centro de salud; algo que insumió un par de horas en la agenda presidencial. Fue una devolución de gentileza presidencial porque el jefe sindical fue de los primeros en firmar convenios de productividad -en este caso para aumentar la producción de vehículos- en el medio del tiroteo mediático que hubo entre gremios y el Gobierno por la readecuación del Convenio Colectivo de Trabajo de los petroleros privados para explotar Vaca Muerta. 

En todo caso esa foto, que ilustra esta nota y circuló ayer, fue el preludio de una reunión que tuvo lugar este miércoles en la Unión Ferroviaria: se juntaron allí 26 secretarios generales. Es la tercera de este sector que impulsa la UOM y el SMATA,y a las que asisten gremios del MASA (aporta trenes con Sergio Sasia y barcos con Marcos Castro) y la Corriente Federal (transporte aéreo con Pablo Biró y el sector bancario con Sergio Palazzo, aunque no estuvo presente). También se acercó el maquinista Omar Maturano, de La Fraternidad.

Ricardo Pignanelli junto a Mauricio Macri , la gobernadora Vidal y otros funcionarios, el año pasado.

 Cabe destacar que en el devenir de estas tres últimas semanas fue tomando más volumen de sindicatos, ya que la vez pasada habían asistido 18 gremios y en la primera, ocho. Hoy estuvo presente Pablo Moyano y algunos gremios más de su riñón, como Peajes, Ceramistas, Udocba, Anses y Canillitas.  

En definitiva, este bloque juntó masa crítica en múltiples sectores. Un dirigente resumió para este diario: “El triunvirato no va más, en este clima no sólo le robaron el atril sino que el Gobierno les carnea el paro. La CGT que viene debe liderar la protesta social algo que no está pasando”. 

Hasta antes del paro general, el rearmado de la CGT tenía fecha fija para el 22 de agosto; pero hoy navega entre tinieblas. El sector de Gordos, Independientes y el barrionuevismo podrían inclinarse por darle más vida al triunvirato para encarar este segundo tramo del año; mientras que este sector quiere impulsar el recambio en agosto.