Dante Sica viajó a Brasil precupado por los subsidios de Temer a las automotrices

El ministro Dante Sica hizo este lunes una rápida gira por Brasilia, pero con numerosas reuniones. Allí se encontró con el ministro de Desarrollo e Industria Marcos Jorge y con el canciller Aloysio Nunes Ferreira. Pero tuvo tiempo para dialogar con el ex presidente y actual senador Fernando Collor de Mello, aquel apartado del poder en 1992. Y vio además a Dyogo de Oliveira, titular del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). No fueron sin embargo estas citas las que motivaron su viaje. Hay un mar de fondo revuelto en las relaciones comerciales entre los dos socios. Y la clave es un decreto, firmado por Michel Temer el jueves pasado, que otorga poderosos incentivos a la industria automotriz brasileña en los próximos 15 años.

De hecho, un comunicado emitido por el ministerio de la Producción expresó la preocupación por ese asunto. “El ministro expresó su inquietud por la medida Rota 2030 (la de subsidios al sector). Y concordaron con su colega brasileño tratar el tema en la próxima reunión del comité automotor”. Ocurre que esta medida puede cambiar todas las reglas de juego que rigen el comercio de autos entre ambos países. Ese sector nunca entró en el libre comercio, pero se esperaba que lo hiciera a mediados de 2020, donde pasaría a regir la total libertad de intercambio de vehículos entre los dos socios.

Esta nueva norma brasileña, que estuvo un año en discusión dentro del propio gobierno brasileño, significa ni más ni menos que una subvención anual de casi 400 millones de dólares. Para la Argentina esto no es un detalle: implica, ni más ni menos, un fuerte estímulo para que las inversiones de las terminales automotrices opten por volar hacia Brasil en vez de quedar en nuestro país. Inclusive, la importancia de ese “desvío” inversor aumenta a medida que se acerca la posibilidad de materializar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.

Ese “crédito” tributario está pensado, en la letra del decreto de Temer, en función de “inversiones para la investigación y desarrollo” en la industria de autos. Habrá también alicientes adicionales (rebaja de impuestos) para autos híbridos y eléctricos. No quedaron afuera los automóviles con motores de combustión: tendrán un “subsidio” que premiará a aquellos que cumplan con la eficiencia energética a partir de 2023.

Según el comunicado oficial, “el objetivo de la vista fue profundizar la agenda bilateral en los temas de la comisión de producción y comercio” que integran los dos países. Los asuntos preeminentes en este caso son la convergencia regulatoria que pone trabas no arancelarias al comercio bilateral. La cita de ese organismo se hará en agosto próximo, según sostuvo Sica. Y en ese contexto, a la Argentina le interesaría que hubiera algo sólido para mostrar. Desde luego, el ministro de la Producción abordó también el acuerdo con los europeos. En la última cita del Mercosur parecieron desvanecerse las esperanzas de que se firme pronto.