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Aborto: los que están en contra del proyecto amplían la ventaja en el Senado

La tensión se respira en el ambiente. En el Senado, donde los modales gentiles suelen mantenerse aún en el fragor de los debates más reñidos, la pelea por la ley de aborto es a cara de perro. En ese escenario, cada definición de un voto a favor o en contra se celebra como un campeonato. Este martes le tocó el turno al bando del rechazo (más conocidos como los “celestes”), que sumaron a Maurice Closs, el ex gobernador misionero del Frente para la Concordia, que así abandonó la lista de “indecisos”.

La novedad fue revelada por Closs a Clarín, en exclusiva, y de ese modo el elenco antiabortista ensanchó su leve ventaja, aunque aún está en duda si conseguirá los votos suficientes para tumbar el proyecto que llegó con media sanción desde la Cámara baja.

De acuerdo a los sondeos de este diario, ahora el rechazo a la legalización del aborto suma 32 voluntades, contra 28 de los “verdes” que impulsan la sanción definitiva de la ley en la sesión convocada para el 8 de agosto. Por el momento, quedan 11 indecisos, que siguen teniendo la llave para destrabar la situación, dado que se requerirán entre 35 y 37 votos (según la cantidad de presentes, sobre un total de 72 senadores) para definir el resultado. También debe computarse una abstención, anticipada por Lucila Crexell, del Movimiento Popular Neuquino (MPN).

A diferencia de otros opositores a la ley de aborto, que ponen el eje en “la defensa de la vida”, Closs impugna sobre todo que los diputados le hayan impuesto la condición de gratuidad a la interrupción del embarazo dentro de las 14 semanas de embarazo.

“Pasamos de un régimen punitivo prohibitivo a uno extremo que legalizamos (el aborto), damos un derecho subjetivo amplio y con costos en la cabeza del erario público. Por eso creo que no es una ley oportuna para este tiempo. El Estado no puede garantizar la gratuidad en un tema tan controvertido”, afirmó.

El misionero se tentó en un momento con adherir al proyecto alternativo que impulsan los tres senadores cordobeses, para modificar el texto y devolverlo a la Cámara baja para su sanción definitiva. Pero se acopló a quienes consideran inconveniente dejarle la última palabra a los diputados, que en ese caso podrían insistir con el proyecto original o sólo aceptar algunos de los retoques. Para que todos los cambios puedan quedar en pie, el Senado debería aprobarlos con los dos tercios de los presentes, obligando a la cámara de origen a reunir una mayoría similar.

Como los cordobeses conservan la columna vertebral de la legalización del aborto -pese a los cambios que propugnan-, son los defensores del texto que llegó de Diputados los que están tentados a alcanzar una negociación que les permita arrimar algunos de los votos que les faltan para empardar posiciones. En eso andan Miguel Pichetto, jefe del bloque del PJ y operador principal de la postura pro abortista, y el vice de la bancada, Carlos Caserio, autor del proyecto alternativo junto los otros senadores por Córdoba, Ernesto Martínez y Laura Rodríguez Machado, de Cambiemos. A esas gestiones buscan sumar a Angel Rozas, jefe de la bancada radical y por tal motivo la pieza más preciada del elenco de indecisos.

En el “poroteo” también se especula con algunas ausencias del lado de los “celestes”, que también podrían inclinar la balanza: una sugestiva (las que suele protagonizar el ex presidente Carlos Menem) y otra obligada (de la sanluiseña María Catalfamo, con un embarazo de ocho meses).

Mientras tanto, los “indecisos” orejean el escenario política nacional y, sobre todo, el local, para terminar de definirse. No es casual que en ese listado figuren aspirantes a gobernar sus provincias, como el radical pampeano Juan Carlos Marino y el peronista santafesino Omar Perotti.