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Un socio de Donald Trump y una Miss Brasil, los nuevos dueños de la mansión swinger

“Gypsy Queen”, la mansión swinger de Punta del Este. (Marcelo Carroll)

Dos semanas después del crimen que atrajo la atención en Argentina y Uruguay, los asesinos del profesor de inglés que vivió en la “mansión swinger” de Punta del Este junto a su ex esposa -principal sospechosa de haber encargado su asesinato- siguen prófugos.  

Pero el caso continúa sumando datos que no hacen otra cosa que reforzar el “lado cinematográfico” de la historia.  La trama ya tiene bastante: sexo, dinero, poder y piezas sin resolver. En las últimas horas se sumó a esa lista la identidad de los actuales dueños de la casona, hasta ahora parte del misterio.

A raíz de las declaraciones de Lulukhy “Lulú” Morales (38), detenida el sábado 20 en la mansión “Gypsy Queen” del exclusivo barrio Beverly Hills, señalada como responsable del crimen de su ex pareja, Edwar Vaz Fascioli (45), se sabía que el inmueble había sido vendido a un empresario brasileño por una cifra millonaria.

En base a la documentación secuestrada en el allanamiento realizado el viernes pasado -y revelada por el programa El Diario de Mariana-, se supo que la mansión fue comprada por el empresario Ronosalto Pereira Neves y su esposa, Nayla Micherif, ganadora del concurso Miss Brasil de 1997. 

Según los documentos de la operación inmobiliaria, realizada el 31 de diciembre de 2013, el matrimonio pagó US$ 1.250.000 por “Gypsy Queen”.

En una entrevista con el diario El País, antes de ser detenida, la propia Lulukhy se había referido al comprador de la mansión, a quien definió como “un terrateniente brasileño socio de Donald Trump”.

En su cuenta de la red social Pinterest, Micherif publicó una foto con el presidente de Estados Unidos, quien durante más de diez años manejó el certamen Miss Universo. 

Según investigaciones publicadas por medios brasileños, empresas administradas por Neves manejaron los derechos del concurso de belleza en Brasil hasta 2011.

Ronosalto Pereira Neves, el empresario que compró la mansión en 2013.

La historia de la mansión se remonta a la década del ’90. El terreno fue comprado por un ex alto funcionario del gobierno de Carlos Menem que en una noche de juego en el hotel Conrad conoció a una mujer llamada Leticia.

Tras enamorarse, le habría regalado el terreno y la posibilidad de construir, en 2004.

Ubicada en Curupay y Los Espinillos, sobre un terreno de 2.000 metros cuadrados, “Gypsy Queen” cuenta hoy con 10 habitaciones temáticas y 10 baños y era utilizada desde hace años como un centro de encuentros swinger. 

El boleto de compra de la mansión “Gypsy Queen” por USD $ 1.250.000 que pagó el empresario brasileño Ronosalto Pereira Neves en 2013 a Leticia, la dueña de la casa.

Leticia le ofreció a “Lulú”, con quien mantenía una fuerte amistad, mudarse a la mansión junto a su entonces esposo, Edwar Vaz. Allí convivieron también con el ex funcionario menemista, y se cree que en ese período comenzaron las fiestas sexuales.

Esa convivencia habría terminado en 2012, cuando el ex funcionario argentino y Leticia se separaron. Poco tiempo entonces el empresario brasileño adquirió la propiedad, aunque las dos mujeres quedaron administrando el lugar.

La documentación en donde figura la compra del empresario brasileño Ronosalto Pereira Neves fue secuestrada en el allanamiento realizado el viernes en la mansión swinger “Gypsy Queen” de Punta del Este.

Hasta el sábado 14, cuando la Policía detuvo a “Lulú”, ambas convivieron en la mansión. Desde entonces, permanece allí únicamente Leticia. 

​El beneficio económico es la principal hipótesis en la investigación por el crimen de Vaz, que este año había iniciado acciones legales contra Lulukhy por bienes gananciales, con un reclamo que alcanzaba el millón y medio de dólares. Estaban separados desde 2016.

La ruptura tuvo denuncias cruzadas. En la versión de Lulukhy, Vaz tenía denuncias por “proxenetismo” y “violencia doméstica” y “deudas por alimentos de sus hijos”.

​Tras el crimen, la Justicia uruguaya comenzó a investigar también los movimientos de dinero realizados por “Lulú” y Leticia, por una posible trama de lavado de activos. 

Durante un allanamiento realizado el último viernes fueron secuestrados documentos de la “mansión swinger” y se conoció que “Lulú” y Vaz tenían un  departamento en el edificio Yoo, ubicado sobre avenida Roosevelt y Oslo.

También que en 2012 la mujer compró un Mercedes Benz SL 350 modelo 2011 valuado en 90 mil dólares y que tenía camionetas 4×4 y otros autos que cambiaba seguido.

Esos bienes eran parte de la demanda que había firmada Vaz días antes de ser asesinado.