La última imagen de “El Gordo” Valor antes de salir de prisión

Valor fue excarcelado en la madrugada del 1° de mayo de 2014 de la cárcel de Campana tras recibir el beneficio de la “libertad asistida”.

Nancy Colazo esperó en la puerta del penal de Urdampilleta, Bolívar. El día gris y helado no la detuvo. Esperó como espera hace 30 años. Es la pareja de Luis Alberto “El Gordo” Valor (64) y fue quien lo recibió en la puerta de la cárcel el día que recuperó su libertad. Dice que, esta vez, para siempre.

Nancy visitaba a su marido en la cárcel con paciencia y esfuerzo. “Viajaba todas las semanas 800 kilómetros (entre ida y vuelta) para verlo, llevarle comida y ropa”, contó a Clarín su abogado, Juan Manuel Casolati. Ayer los recorrieron juntos, y con un sobrino.

Valor y su mujer habían decidido que tras su salida de la cárcel se instalarían en la casa que ocupa ella en Villa Rosa, en Pilar. Pero ayer, cuando se supo la noticia de su liberación, la casa quinta rodeada de verde dejó de ser un lugar seguro, según su abogado.

“Vamos a presentar una denuncia penal en el juzgado porque dieron a conocer el domicilio y las fotos del lugar donde va a vivir, con lo que eso significa para una persona como él. Estaba bastante enojado por ese tema porque se va a tener que mudar”, dijo Juan Manuel Casolati.

Casolati -dice- es abogado de Valor desde hace más de dos años. Fue Nancy Colazo la que lo fue a buscar apenas él renunció a su cargo como defensor oficial y abrió su estudio de abogados en Capital Federal.

“Hicimos un trato. Acá no hay tema de honorarios, el pacto fue que yo lo ayudaba y lo representaba en la causa, pero él tenía que ayudarme a mí a que otros chicos no sigan el mismo camino”, agrega Casolati. Por eso, aseguró, es que este fin de semana Valor dará una charla en San Miguel.

El mítico líder de la llamada “Superbanda” de los ‘90 que asaltaba blindados y que estaba preso en la cárcel de Bolívar, recuperó en las últimas horas su libertad.

Valor (64) fue liberado de la Unidad Penal N°17 del Servicio Penitenciario Bonaerense, ubicada en la localidad de Bolívar. “Agotó la pena”, le dijeron a Clarín allegados al famoso ladrón.

“El Gordo” Valor, experto ladrón de blindados, estuvo sentenciado a 24 años por los asaltos, a 20 por el golpe frustrado a un camión blindado en La Reja, Moreno, donde murieron un policía y dos delincuentes y del que siempre negó haber participado.

Después le dieron siete años por haberse fugado de la cárcel de Devoto en setiembre de 1994 desenrollando una larga soga y deslizándose hasta la vereda con ella. Pero luego fue recapturado.

Tras haber permanecido preso por unos 15 años, Valor había recuperado la libertad en 2007: fue beneficiado con una excarcelación por no estar firme su sentencia.

Pero en 2009 fue imputado por los delitos de “resistencia a la autoridad, violación de domicilio, daño y portación ilegal de armas”, tras protagonizar una persecución y tiroteo que finalizó dentro de un country de Pablo Nogués.

A fines de 2012, fue condenado a una pena de siete años de prisión en un juicio abreviado que tuvo a su cargo el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro.

Valor fue excarcelado en la madrugada del 1° de mayo de 2014 de la cárcel de Campana tras recibir el beneficio de la “libertad asistida” por parte de un juez de San Isidro.

Le faltaban seis meses para cumplir su última condena. Tras el fallo que le dio la libertad asistida, Valor había asegurado que no volvería a delinquir.

Pero, la promesa le duró dos meses. En julio de ese año, una persecución que incluyó seis patrulleros comunales y todo el sistema de cámaras de San Miguel terminó con una nueva detención de “El Gordo” Valor: iba en una Renault Kangoo robada donde había cuatro armas y un handy de mano con el que escuchaba la frecuencia policial.

“El Gordo” Valor y “La Garza” Sosa, uno de sus famosos laderos.

“Yo no hice nada. Cometí el error de subirme en el coche equivocado. Estaba por el buen camino, con muchos proyectos”, relataría Valor en la entrevista posterior a su arresto y cuya pena se agotó.

Y agregaba: “¿Alguien puede pensar que salí a robar teniendo esas posibilidades y disfrutando de la libertad con mi esposa?”.

Esa misma mujer lo fue a buscar a la cárcel de Bolívar este jueves. El sábado ya tienen una cita: dará una charla para adolescentes en un comedor de San Miguel.

“Quiere aprovechar lo malo, lo que le pasó, para transmitírselo a los más jóvenes y que no se metan en el delito”, dijo a Clarín Juan Manuel Casolati, el abogado de Valor.