• Con las coimas de la obra pública se podrían haber financiado 130 campañas presidenciales
    • Varias localidades bonaerenses amanecieron con pintadas en apoyo a Cristina Kirchner
    • Fin del misterio: lograron identificar los restos de un caído que estaba en una tumba compartida en Darwin
    • Carlos Wagner nombró a once empresas que no estaban siendo investigadas
    • Estela de Carlotto cuestionó que un chofer pueda tener "semejante escritura perfecta"
    • Nicolás Dujovne: "Tuvimos una oportunidad perdida con el kirchnerismo, que fue un gobierno del saqueo"

El juez que liberó al femicida de Micaela García se defendió: “Los jueces no tenemos una bola de cristal”

Carlos Rossi enfrenta un jury por mal desempeño de sus funciones. (Elonce)

Fueron siete los pedidos de destitución que se presentaron contra Carlos Rossi, el juez de Ejecución Penal de Gualeguaychú que liberó anticipadamente al preso condenado por violación que luego abusó y mató a Micaela García (21) en Gualeguay. Y por eso el magistrado afronta desde este martes un juicio político por mal desempeño de sus funciones.

“Quiero que entiendan que los jueces de Ejecución de Penas no tenemos una bola de cristal para saber qué es lo que va a acontecer tras una decisión que tomamos”, dijo Rossi cuando hizo uso de su derecho para hablarle al jurado, según informa Elonce TV.

Y el magistrado agregó: “Si la tuviéramos, no tomaríamos algunas decisiones”.

Rossi, además de hablar de su carrera, se mostró “compungido” por el femicidio de Micaela, ocurrido el 1° de abril de 2017.

Micaela García tenía 21 años. Fue violada y asesinada.

El magistrado está imputado por “mal desempeño” por haber anticipado la libertad de Sebastián Wagner en 2016. Tras nueve meses en libertad, Wagner atacó a Micaela a la salida de un boliche, la violó y la mató. A fines de 2017 fue condenado a perpetua.

Y ahora le toca al juez que lo liberó responder por sus actos. Así, entre los siete pedidos para el Jurado de Enjuiciamiento -integrado por jueces, diputados y senadores provinciales-, la que presentó la Asamblea MLTT (Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans) incorporó la perspectiva de género.

Sebastian Wagner fue condenado a perpetua por el femicidio de MIcaela García.

Hoy, durante la primera audiencia del juicio, se escucharon los alegatos del Procurador General de Entre Ríos, Jorge Amilcar García, y del abogado de Rossi, Miguel Cullen, -pidió la absolución de su defendido-; y declararon una antropóloga y un psiquiatra por pedido de la Asamblea MLTT.

El jury de enjuiciamiento está integrado por los jueces Germán Carlomagno, Daniel Carubia y Miguel Giorgio; el senador Daniel Olano, la diputada Ester González, y los abogados Jorge Campos y Roberto Beherán.

 A la salida del tribunal, Rossi habló con la prensa y mantuvo la línea de lo que había dicho ante los integrantes del jury. Es más, se mostró como una víctima de los medios que fue condenado por la sociedad.

Tras el crimen de Micaela, aparecieron las pintadas contra el juez Rossi, que liberó anticipadamente de Wagner.

El magistrado narró su declaración ante el jurado: “Relaté de qué manera fui llegando a la conclusión de por qué le di la libertad condicional. Obviamente que con el diario del lunes, distintas son las cuestiones. Pero en el momento de otorgarlo nada hacía prever que iba a desarrollarse un conocimiento que, al momento de dictarse la resolución, resultaba improbable”.

Y, sin autocrítica, le echó la culpa a los medios y a la sociedad del jury que afronta: “Fui demonizado por la prensa amarilla que necesitaba vender y que me instaló como si fuese el coautor o como un cómplice de un homicidio cometido por otra persona, que era libre de sus actos. No tengo absolutamente nada que ver. Y ahí se creó como una suerte de condena social sobre mi intervención y, como aclaré después del caso de Wagner, se sucedieron casos similares que no despertaron el interés de nadie”.

El femicidio de Micaela ocurrió el 1 de abril de 2017.

También consideró que el núcleo de las presentaciones en su contra en este jury no cuestionan su decisión y deslindó su responsabilidad en que su fallo no fue apelado: “Desde el punto de vista técnico, ninguna denuncia ataca la resolución judicial (de la liberación de Wagner). Hablan sobre perspectiva de género, hablan sobre cuestiones de que yo debí haber advertido cuál era el comportamiento por venir del interno liberado. Pareciera ser que los informes desfavorables me dijeran: ‘Ojo, no largue a esta persona porque va a matar’. Y los informes no decían nada de eso… El fiscal nunca apeló y Wagner en un año y tres meses no convirtió ningún hecho”.

Y cerró: “El fiscal consintió la resolución, no la apeló”.