Un fraude por 50 millones de euros desata un escándalo en el gobierno populista de Italia

Aunque el caso se remonta hasta hace una década, el primer escándalo de vastas corrupciones ha embestido a la Liga del vicepremier y ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini. La Corte de Casación italiana emitió una sentencia en la que ordena secuestrar todas los dineros que se encuentren en las cuentas del partido del hombre fuerte del gobierno populista, en una mega investigación que partió de los tribunales de Génova por el fraude cometido por los dirigentes de la Liga por casi 50 millones de euros.

“Todo ese dinero fue gastado en la gestión del partido en los últimos diez años”, afirmó Salvini. El caso del fraude puso en la picota la gestión del fundador de la entonces Liga Norte, Umberto Bossi, elegido senador en las recientes elecciones del 4 de marzo que llevaron al gobierno el primer régimen populista de Europa, integrado por la alianza entre la Liga y el Movimiento 5 Estrellas.​

Bossi y el encargado de la tesorería de la Liga, Francesco Belsito, firmaron rendiciones de cuentas falsas por 50 millones de euros de fondos públicos que recibió el partido por su acción electoral. Ambos sabían lo que hacían y recibieron condenas penales: de dos años y seis meses de reclusión Bossi y de cuatro años y diez meses Belsito, el único que terminó en la cárcel y que hoy asegura que se gana la vida como empleado de una heladería.

Matteo Salvini acusó a la justicia de emitir “una sentencia política”. Otros dirigentes aludieron a una oscura conspiración para atacar a fondo a la Liga y “liquidarnos por via judicial”. Salvini sostiene que no sabe nada de dónde están los dineros perdidos, pero una memoria escrita por Bossi y Belsito, descubierta por los investigadores judiciales, señala que el actual hombre fuerte del gobierno italiano y el ex gobernador de la Lombardia y su predecesor tras la renuncia de Bossi por el escándalo, recibieron una parte de esos fondos.

La justicia italiana sostiene que la Liga debe devolver esos fondos públicos utilizados en forma fraudulenta. La decisión de las magistraturas de Génnova y Roma, que también investiga, amenaza poner al descubierto otros manejos “non sanctos” de fondos al examinar toda la documentación de los movimientos de fondos del partido que ahora se proclama nacionalista de norte a sur, pero que nació guiado por Bossi como una fuerza separatista. La reivindicación de un país conjetural, la Padania, incluia las prósperas regiones del norte de Italia.

Salvini, que cuando comenzó como líder de la Liga era aún abiertamente separatista, se negaba entonces a reconocerse como italiano, no cantaba el himno nacional, repudiaba la bandera italiana, llamaba “terrones” a los italianos del sur y se negó en una oportunidad a dar la mano al presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, “porque usted no me representa”. Es más, Salvini era un entusiasta urlador del “Roma ladrona!”, un eslogan inventado por Umberto Bossi contra la capital del Estado italiano. Ironía de la vida, porque Salvini está ahora sentado en las cumbres del poder de Roma ladrona y reivindica como los demás “patriotas” y “soberanistas” de extrema derecha la unidad de Italia.

El problema es que el dinero no aparece y muchos se preguntan de dónde ha sacado el líder de la Liga los millones gastados desde 2014 para las campañas electorales, especialmente la última del 4 de marzo. La sentencia del tribunal de Casación italiano dispone el secuestro de todas las sumas de dinero referibles a la Lliga Norte, en cuentas corrientes, libretas de ahorro, depósitos y en cualquier lugar en que se encuentren, esto es que podrían estar en el exterior. Existe la fundada sospecha de que mucho dinero bajo control de Salvini y la Liga yace en cuentas “off shore” en el extranjero, proveniente de fuentes que triplicarían el escándalo si se descubriera su origen.

El semanario L’Espresso promete grandes revelaciones en su edición de este domingo sobre la proveniencia de torrentes de dinero, que incluyen financiaciones del presidente ruso Vladimir Putin, que ha aceitado con cientos de millones a los partidos “soberanistas” de extrema derecha europeos con el objetivo de debilitar hasta arruinar a la Unión Europea.

Por supuesto que Salvini, gran defensor del “amigo Putin”, niega haber recibido ni un rublo, pero circulan con insistencia nombres y asociaciones vinculadas a Moscú que L’Espresso promete revelar en las próximas horas.

Es notorio que Salvini aspira a convertirse en el líder de los partidos “patrióticos” europeos. Crear una Liga de las Ligas que incluya a todas las fuerzas contrarias a la Unión Europea que coinciden en posiciones derechistas y hasta neofascistas o neonazis, como ocurre con el FPO, partido austríaco hoy miembro del gobierno de Viena. El FPO fue fundado en los años ’50 por antiguos miembros del nazismo, que participaron en el régimen de Adolf Hitler, que era austríaco.

Estas grandes ambiciones exigen apoyos multimillonarios para poder ser llevados adelante.

El vicepremier y ministro del Interior Salvini pidió una audiencia al presidente de la República, Sergio Mattarella, para denunciar la “persecución” que están sufriendo la Liga y su lider con la historia de los 50 millones de fondos públicos electorales volatilizados, con rendiciones de cuentas inventadas.

Mattarella anunció por su parte que recibirá el lunes a Salvini y una delegación de la Liga encabezada por su líder y vicepremier, pero que en la conversación “no se tratará ningún tema sobre el funcionamiento de la justicia”. Esta fue una clara advertencia al ministro del Interior por parte del jefe del Estado.

El gran escándalo ha creado nuevas tensiones entre las fuerzas populistas que gobiernan el país. El ministro de Justicia, Alfonso Bonafede, del Movimiento 5 Estrellas, le dijo a Salvini que “las sentencias deben ser respetadas” y reclamó que “no evoquemos escenarios de la Segunda República”, por las maniobras que hacía el entonces gobernante Silvio Berlusconi para eludir las sentencias judiciales que terminaron deteriorando tanto su figura de líder de la centroderecha que fue obligado a renunciar en 2011, con el pretexto de la crisis financiera que estaba asfixiando a Italia. Desde entonces Berlusconi ha declinado continuamente y su estrella hoy está muy debilitada. Aliado de Salvini, es sin embargo contrario al actual gobierno populista, en el que participan sus peores enemigos, del Movimiento 5 Estrellas.

Ante el “crescendo” del escándalo, Salvini aseguró que “no queda un euro de aquellos rembolsos en nuestras cajas, se gastó todo en diez años”. Pero un documento publicado por el diario La Repubblica, prueba que Salvini recibió en 2014 alrededor de 800 mil euros de reembolsos electorales. Con cínica burla, Salvini invitó a los que protestan a “hacer una colecta” y Giulio Centernero, admiistrador del partido, dijo que como las cajas están vacías, recogerán “ofertas en monedas de diez céntimos de euro de jubilados, estudiantes y obreros”.