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Santa Muerte: el esqueleto con forma de mujer que adoran millones de personas

Los mexicanos rezan y adoran a Santa Muerte./ Pedro Pardo- AFP

Ella es la llamada Santa Muerte, más espeluznante que divina. Un esqueleto con forma de mujer que es venerado en México, Estados Unidos y Centroamérica. Unas 12 millones de personas le rinden culto: desde católicos hasta devotos apartados de la Iglesia le rinden culto a la Niña Blanca. Pero la Santa Muerte más grande del mundo está en suelo mexicano, donde este domingo cientos de personas le pidieron paz en medio de la violencia rampante que sacude al país.

La cita fue en el Templo Internacional de la Santa Muerte en Tultitlán, un municipio del Estado de México, donde reside la imagen de la “Niña blanca” más grande que se conozca.

Los devotos pidieron por amor, salud, trabajo, dinero y la paz del país, azotado por la violencia, el crimen organizado y las bandas del narcotráfico.

Con 22 metros de altura y seis metros de base, una gigantesca estatua se erige en este municipio, vecino a la capital mexicana. 

Está hecha de fibra de vidrio, viste de negro y extiende sus brazos, dejando ver sus esqueléticas manos y calavera.

La imagen es tenebrosa y sobresale de entre los edificios bajos. Pero sus devotos encuentran allí un oasis de esperanza, en un país ensangrentado.

“Es un culto hermoso, ancestral, y me siento orgullosa de pertenecer a él porque aquí todos son bienvenidos. Son vistos como hermanos, no importa ni el color de la piel, ni el estatus social, ni las preferencia sexuales. Aquí todos somos hermanos”, explicaba a EFE Enriqueta Vargas, la “madrina” del templo.

Los ritos con la Santa Muerte se asocian a rituales y hechizos./ Pedro Pardo- AFP

Los ritos con la Santa Muerte se asocian a rituales y hechizos, y su culto se remonta al siglo XVIII en las comunidades indígenas.  Según diversos investigadores se remonta a 1795, cuando los indígenas adoraban un esqueleto en un poblado mexicano.

Se mantuvo en secreto durante casi dos siglos, y en la capital empezó a proliferar en la década de los cuarenta del siglo XX. La eclosión del fenómeno, que dice tener unos doce millones de fieles en todo el mundo, se produjo a mediados de los noventa.

Su veneración se mantuvo en secreto durante casi dos siglos../ Pedro Pardo- AFP

Este domingo, los creyentes dejaron ofrendas de Tequila, dulces y flores en las seis capillas que se localizan afuera del recinto.

La Iglesia Católica rechaza la veneración de la figura, que cataloga de blasfemia.

Sin embargo, todos los días el templo abre sus puertas desde las primeras horas de la mañana hasta que cae la noche. Allí llegan devotos de todo México. Saludan a la gran imagen, se arrodillan, rezan se toman fotos. Visitan los nichos que hay alrededor con figuras curiosas como una imagen de la Santa Muerte con un Jesucristo moribundo en brazos, algo que la Iglesia repudia.

En el templo de Santa Muerte, la gente bautiza a sus hijos e incluso se casa./ Pedro Pardo- AFP

Sus devotos están seguros que Santa Muerte los cuida, los ayuda. Es, dicen “su madre”.

En el templo, la gente bautiza a sus hijos e incluso se casa.

La Santa Muerte “acepta a todos”. También la veneran los desamparados, marginados y minorías.

La Santa Muerte “acepta a todos”./ Pedro Pardo- AFP

Cristal, una chica trans de 29 años, ya lleva seis siendo devota, entró al culto a través de un amiga también transexual.

“Me ayuda a ser lo que soy, me ayuda a salir adelante y de los problemas. Ella no juzga”, explica.

Aunque muchos de los devotos de la Santa Muerte siguen siendo católicos, el culto también abraza aquellos que se han alejado de la iglesia.

Muchos de los devotos de la Santa Muerte siguen siendo católicos./ Pedro Pardo- AFP

Como Berta, una mujer de 60 años que confesó que desde hace meses cambió el catolicismo por este culto. “La Iglesia sólo piensa en el dinero, en el puro dinero”, criticó.

Fuente: AFP Y EFE