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Ola de calor en Europa: la temperatura no da tregua y sigue trepando

La gente se refresca bajo duchas en las playas a lo largo del Sena en París. / AP

No terminó sino que empeora. En la ola de calor que afecta a Francia y el resto de Europa, este lunes y el martes las temperaturas serán extremas y peores que las que se han visto en los últimos días. Se esperan hasta 40 grados y 42 al sur del país. París es un horno, con la mayoría de las casas sin aire acondicionado, porque los prohíben las copropiedades . Se ha alternado la circulación de automóviles en la Ille de France y Estrasburgo a causa de la polución que la “canicule”, como llaman los franceses al fenómeno, produce .

Cuatro plantas nucleares francesas fueron cerradas para evitar que sus aguas descargadas en los ríos sean demasiados calientes y maten los peces. Hasta ahora no hay problemas de falta de electricidad porque la mayoría de la energía en Francia es nuclear.

El sol será el martes el peor enemigo de los franceses. Un golpe de calor va a remontar desde el Macizo central a las regiones del noreste del país. El termómetro va a subir aún más, con un aire caliente en la región parisina y los Altos de Francia. El meteorólogo Guillaume Séchet ya alerta de una “jornada horrible, con una temperatura sostenida de 38 a 39 grados, que llegará a los 40 en Bourges y Auxerre”. En el sur del país el termómetro puede pasar los 40 grados.

Piden a la gente todas las precauciones, especialmente a los cardíacos y enfermos renales. Los hospitales franceses están en emergencia frente a la ola de calor sin precedentes en Francia, peor que la crisis del 2009, con sus urgencias saturadas por las consultas.

La ministra de salud Agnés Byzyn postergó sus vacaciones, cuando todo el gobierno ha partido por 15 días. Se presentó en el hospital pediátrico Necker en París. Desde allí recomendó tomar agua, comer suficientemente, humedecerse y tomar contacto con los ancianos de la familia, que son los más vulnerables en estas horas, junto a los bebitos.

Hay 67 departamentos franceses con “canicule”, donde las temperaturas llegan a 40 y 42 grados. En Alsacia y la región de Loire, el termómetro alcanzará los 39 grados. El calor durará toda la semana cuando los franceses han salido de vacaciones, incluido el gobierno.

Hay lugares en las ciudades con aire acondicionado para los seniors y los niños, abiertos por las municipalidades. Estas “paradas refrescantes”, con salas climatizadas a 21 grados, han sido organizadas por las alcaldías a lo largo del país para proteger a los ancianos y a los niños.

El Plan Chalex está en marcha en París. Una lista de 8000 personas se inscribió y son llamadas dos veces por día por un teleoperador para ver su estado. Una experiencia luego que al menos 13.000 personas murieran en otra ola de calor en Francia, que no había hecho la menor previsión en 2009. Si la persona no responde, un médico se dirige a su casa.

En el interior del país no hay tal plan y los alcaldes han organizado dispositivos para resguardar a los más vulnerables. El aislamiento de los ancianos, con su familia de vacaciones, y su prescripción de diuréticos es el principal problema en estas horas.

Un grupo de turistas se protege del Sol al visitar la catedral de Notre Dame./ AP

La dirección de salud francesa alerta que “el efecto de la ola de calor puede hacerse sentir dos o tres días después en las personas mayores. Si tienen una enfermedad cardíaca, pueden resistir el pico de calor antes de descompensarse un poco más tarde con agravación de sus síntomas”. Piden a las madres que no pongan a sus bebes en echarpes “port- enfant” o equipos que no les permitan su aireación.

El calor hirviente que llega del Sahara continuará al menos toda la semana antes que sople la influencia de un aire atlántico que va a mejorar las condiciones. Fuertes tormentas se esperan para el fin de semana antes de que el alivio aterrice.

Pero la ola de calor permanecerá fuerte en el sur del país, donde veranean la mayoría de los franceses, en la Costa Azul.

Los científicos consideran que esta ola de calor esta directamente vinculada al calentamiento global.

París, corresponsal