Norcorea ahora denuncia una actitud “gangsteril” de EE.UU. en la negociación nuclear

Pesidente Donald Trump. Las coss no salen como se suponía. AP

Corea del Norte saltó ayer imprevistamente al cuello de la diplomacia de Donald Trump tratando de “lamentable” las discusiones con el canciller Mike Pompeo y denunciando un manejo “gangsteril” por parte de Washington que demanda que Pyongyang desarme unilateralmente sus arsenales nucleares y misilísticos. El choque convirtió en papel mojado los mensajes de autoelogio y optimismo del mandatario norteamericano que aseguró en varias oportunidades que este conflicto estaba terminado.

La nueva crisis expone las dificultades preexistentes en las negociaciones en particular sobre qué significa para cada jugador la expresión “desnuclearizar” que la dictadura norcoreana interpreta como un movimiento conjunto que incluya a toda la Península y aún más allá hasta Japón. En la visión de la Casa Blanca solo se refiere al régimen. Para los analistas es sorprendente que ese punto no haya sido aclarado antes de la cumbre entre Trump y el líder de Pyongyang, Kim Jong-un con estas consecuencias.

Un vocero no identificado de la cancillería norcoreana fue el encargado de patear la mesa a poco de concluir los diálogos con Pompeo, por tercera vez de visita en la capital de la dinastía comunista. Afirmó que los diálogos con el principal diplomático de Trump “fueron lamentables”. Y denunció que lo que hizo EE.UU. es una presión “unilateral y gansteril” en demanda de la desnuclearización de Corea del Norte para añadir que “todo fue decepcionante”.

En su viaje a Pyongyang, Pompeo recordó la cumbre Trump-Kim del 12 de junio en Singapur y sostuvo que ambas partes se comprometieron a “la desnuclearización completa de Corea del Norte. Afirmó que “en este viaje, estoy buscando completar algunos detalles sorbe otros compromisos y continuar el impulso hacia la implementación de lo que los dos líderes se prometieron mutuamente y al mundo. Espero que la RPDC (iniciales de Corea del Norte) esté dispuesta a hacer lo mismo”.

Es claro que ese pensamiento fue el que llevó a la reunión de casi tres horas que sostuvo el viernes, la segunda de dos días, con Kim Yong-chol, alto jefe militar y mano derecha del dictador. Pero lo cierto es que el documento final de Singapur no incluyó compromisos específicos salvo la reiterada “desnuclearización de la Península” coreana. En ese encuentro Trump decidió suspender los ejercicios militares en el mar circundante, una demanda de Pyongyang que forma parte de su visión sobre “desnuclearización”. El problema es que desde hace días se multiplican los informes de inteligencia sobre nuevos desarrollos del arsenal nuclear norcoreano y de su sistema de misiles intercontinentales con capacidad para hacer blanco eventual en EE.UU.

In this image taken from a video footage run by China’s CCTV on June 19, 2018, via AP Video, Chinese President Xi Jinping with his wife Peng Liyuan at right and North Korean leader Kim Jong Un with his wife Ri Sol-Ju at left during a welcome ceremony at the Great Hall of the People in Beijing. (CCTV via AP Video) china beijing Kim Jong Un Xi Jinping visita sorpresa del lider de corea del norte a china

Otro de los avances esperados, aunque lateral respecto a la cuestión nuclear, era el reintegro de los restos de los soldados de EE. UU. caídos durante la guerra de Corea librada a mitad del siglo pasado. Se había prometido la “repatriación inmediata”, pero eso no ha sucedido. Justo antes de la llegada de Pompeo, los medios estatales del norte criticaron además a Washington por sus denuncias sobre la violación de los derechos humanos por parte de la dictadura. La crítica publicada en el sitio web oficial Uriminzokkiri, dijo que Washington debería dejar de provocar al Norte con ese reclamo “anacrónico” en un momento que se intenta mejorar la relación binacional.

En su dura reacción la cancillería de Kim denunció que EE.UU. traicionó el espíritu de la cumbre con Trump. El resultado de las conversaciones de seguimiento fue “muy preocupante” porque ha llevado a una “fase peligrosa que podría sacudir nuestra voluntad de desnuclearización que había sido firme. Esperábamos que el lado estadounidense vendría con medidas productivas conducentes a generar confianza en línea con el espíritu de la cumbre Norte-Estadounidense. Sin embargo, la actitud y la postura que mostraron los EE.UU. fue sin duda lamentable”, dijo el vocero.

Reiteró el llamado de Pyongyang a un enfoque “gradual” y “sincrónico. Sería el camino más corto hacia la realización de la desnuclearización de la Península Coreana para … impulsar nuevos enfoques y tratar de resolver los problemas uno por uno basados en la confianza y en un principio gradual y sincrónico“, remarcó.

Poco después, la vocera de la cancillería norteamericana, Heather Nauert, dio una clave clara del desentendimiento con la agenda que espera el régimen. La funcionaria dijo a los periodistas que Estados Unidos sigue estando “muy firme” en su postura de que se cumplan tres objetivos básicos: desnuclearización completa de Corea del Norte, garantías de seguridad y la repatriación de los restos de soldados estadounidenses muertos durante la Guerra de Corea. No habló de la península. “Nuestra política no ha cambiado”, dijo cuando se le preguntó por qué los funcionarios aparecen en comentarios públicos por haberse alejado de las demandas iniciales de que un acuerdo debe cubrir una “desnuclearización completa, verificable e irreversible”.

“Nuestra expectativa es exactamente lo que el presidente y Kim Jong-un acordaron conjuntamente en Singapur, y esa es la desnuclearización de Corea del Norte”, dijo Nauert respecto a un punto que no fue exactamente el que apareció en la declaración conjunta. w