La FED y Bruselas advierten sobre el desastre que acarrea la disputa

La Reserva Federal de EE.UU. encendió luces rojas sobre el grave panorama que aparece llegar de modo inevitable por la guerra comercial que ha disparado la Casa Blanca. El Banco Central Europeo se expresó en igual sentido.

La Fed, que es un equivalente de Banco Central de la potencia norteamericana, acaba de alertar sobre los riesgos crecientes que el proteccionismo económico del gobierno de Donald Trump acarreará sobre el crecimiento del país. Según han mostrado las actas de su última reunión, celebrada el pasado mes de junio, los miembros de la entidad expresaron su preocupación sobre la incertidumbre y los riesgos asociados a la política comercial estadounidense alentada por Trump.

“La mayoría” de los miembros de la Fed “alertaron que la incertidumbre y los riesgos asociados asociados con la política comercial se han intensificado”, lo que ha aumentado su “preocupación” de que esa incertidumbre y esos riesgos “eventualmente puedan tener efectos negativos sobre el sentimiento empresarial y las inversiones”.

En este sentido, laFedtambién percibe “riesgos potenciales a la baja” para “el crecimiento económico y la inflación asociados con los acontecimientos políticos enEuropay en algunosmercados emergentes”.

Sobre los estímulos fiscales aplicados por la administración Trump (reducción de impuestos y aumento del gasto público y el rojo fiscal), la Fed considera que pueden aumentar el ritmo de crecimiento por el efecto hacia el consumo, pero al mismo tiempo remarcaron que “la política fiscal no está en una senda sostenible”.

Según los analistas, es debido al desenganche entre los mayores gastos y los menores ingresos. El FMI había advertido el mes pasado que “el efecto combinado de las políticas de impuestos y gastos del gobierno provocará que el déficit supere 4,5% del PBI en 2019”. La cifra es el doble de su nivel de hace tres años. La deuda pública contra producto superará 90% del PBI en 2024, sostuvo el organismo internacional.

Al respecto, la Fed señaló que en lo referente a la política monetaria y la gradual subida de los intereses emprendida en los últimos años para evitar el recalentamiento económico y la formación de burbujas financieras, las actas muestran que hay consenso sobre la necesidad de seguir subiendo los tipos de interés “de manera gradual”.

Su previsión es que los intereses alcancen su tasa neutral sobre la economía en “algún momento de 2019”. Por el momento, la Fed no observa presiones inflacionistas adicionales. Incluso alguno de sus miembros considera que un repunte de los precios por encima del 2% “de manera temporal” como el que está sucediendo en 2018 será positivo para mantenerlas expectativas de inflación a largo plazo hasta suobjetivo de 2%.

Por su parte, el Banco Central Europeo también emitió una alerta sobre la guerra comercial. Una importante escalada de las tensiones comerciales descarrilará la recuperación en curso a nivel mundial, pues el impacto sobre el comercio y la producción sería “claramente negativo”, según ha indicado el organismo en un documento elaborado porla directiva del BCE Lucia Quaglietti.

De esta forma, la institución presidida por Mario Draghi cree que un escenario en el cual EE.UU. aumentara de forma brusca los aranceles sobre los bienes importados de todos los socios comerciales y que, a su vez, estos tomasen medidas de represalia simétricas en su contra, provocaría un impacto “claramente negativo” sobre la economía y, particularmente severo, para EE.UU.

Según ha explicado el BCE, el impacto concreto sobre cada país dependerá de su tamaño, el grado de apertura y la intensidad comercial con la nación que impone aranceles. Así, las capitales con vínculos comerciales más estrechos con EE.UU. serían los más afectados.

En este sentido, el Banco ha señalado que solo unas pocas economías abiertas podrían beneficiarse de los efectos de la desviación del comercio, ya que ganarían competitividad en terceros mercados.