Insólito caso migratorio en EE.UU.: un niño de un año compareció ante un juez

En un insólito caso, un niño de 1 año debió comparecer ante un juez de inmigración en Phoenix, capital de Arizona, para permitir al magistrado decidir el retorno con su familia de la que había sido separado en la frontera con México por la política de “tolerancia cero” de la Administración Trump.

Vestido con una camiseta verde y con una botellita con leche, esperó su turno por más de una hora junto a cuidadores y a un abogado oficial que lo representaba.

El magistrado admitió su malestar: “Estoy turbado por tener que hacer preguntas, pues no sé quién te las explicará, a menos que se piense que un niño de 1 año puede entender las leyes inmigratorias”, comenzó diciendo el juez John W. Richardson dirigiéndose al abogado que representaba al niño.

El letrado sostuvo que el padre del pequeño lo había trasladado de Honduras a Estados Unidos, pero luego fueron separados y el progenitor fue expulsado con la promesa de que volvería con su hijo.

Finalmente el pequeño, de nombre Johan, obtuvo una orden de partida voluntaria que permitirá al gobierno embarcarlo hacia Honduras para que se reúna con sus padre.

Más de 2.000 niños fueron separados de sus padres al cruzar la frontera mexicana en virtud de las rígidas leyes migratorias de la administración Trump. De ellos, más de 100 tienen menos de 5 años de edad.