Golpeada por la crisis del Brexit, la premier británica reúne a su nuevo gabinete

Mensaje. Theresa May (centro) habla durante una rueda de prensa en la Conferencia de los Balcanes en Londres (Bloomberg).

Cuando el presidente norteamericano Donald Trump describió a Gran Bretaña como “una confusión” antes de su gira europea y sugirió que la cumbre con Vladimir Putin sería “más tranquila”, no se equivocaba. Para incomodidad del gobierno de Theresa May, la tanta veces postergada visita presidencial norteamericana del jueves va a ver al reino en un estado de anarquía irreconocible.

La premier convocó este martes a la primera reunión del nuevo gabinete, tras las espectaculares renuncias de los Brexitiers en contra de su “Semi Brexit ”acordado en Chequers. Justo cuando la primera de las 48 cartas que se necesitan para lanzar un voto de confianza a su liderazgo ya había sido enviada por el legislador Andrew Bridgen al Comité 1922, que debe decidirlo.

Cuando otros dos diputados Brexitiers renunciaban en protesta, el irascible ex canciller Boris Johnson permanecía en silencio para actuar en los próximos días. Los “grandes” conservadores llaman a la calma: piden mantener a Theresa May en el poder para impedir “un no acuerdo con la Unión Europea”.

Una vez más la menos carismática de los premiers británicos podría beneficiarse por la desesperada necesidad de no convocar a elecciones anticipadas en plenas negociaciones del Brexit, si pierde el voto de confianza, o que la guerra interna de los Torys consiga que directamente no haya divorcio con la Unión Europea. Una perspectiva que alertó este martes el ex canciller Tory William Hague.

Cuando Europa observa atónita esta imprevisible opereta del Brexit, la primera ministra Theresa May trató de sofocar una rebelión de 80 Brexitiers que la escucharon en la noche del lunes, en el día más difícil de su gobierno, cuando ellos quieren hacerle abandonar el Modelo Chequers. Una guerrilla euroescéptica, encabezada por el renunciante Boris Johnson pero no seguida por David Davis. El argumento de May fue el miedo: si hay voto de confianza, lo va a pelear y le abren la puerta al gobierno del laborista Jeremy Corbyn.

Lord Michael Heseltine, un pro europeo y respetado conservador, alertó el martes que “el modelo Chequers está muerto” y lo “altamente probable es que el resultado sea un No acuerdo con la Unión Europea” en las actuales circunstancias.

El vocero del gobierno de May admitió que el gobierno se prepara para un escenario de “no acuerdo”. Un tema que se discutió en la primera reunión del nuevo gabinete junto al “papel” del Modelo Chequers.

Si no hay voto de confianza, los Brexitiers van a tratar de mostrar que ella tiene dificultades para pasar su plan por la Cámara de los Comunes, como la aduana y la legislación sobre comercio.

Como un acto de autoridad, el Modelo Chequers que va a establecer cómo negociar con Europa, va a ser publicado oficialmente el jueves, a pesar de la amenaza de más renuncias de diputados y probablemente una ministra. El documento marcará el futuro de la relación entre Gran Bretaña y Europa.

Cuando la espectacular crisis británica daba la vuelta al mundo en la prensa, el presidente Trump sugirió que sus conversaciones con Putin serán más fáciles que con Theresa May cuando aterrice el jueves a la noche en Gran Bretaña por tres días. “Gran Bretaña, ésta es una situación que está así por largo tiempo. Yo tengo a la OTAN, a Gran Bretaña- que está en confusión. Y tengo a Putin. Francamente Putin va a ser el más fácil de todos ellos.¿Quién lo iba a pensar?” dijo. Luego lanzó la otra incómoda bomba para May: ”Boris Johnson es amigo mío. El ha sido muy pero muy encantador.Y puede ser que nosotros hablemos con él cuando yo vaya allí. A mí me gusta Boris Johnson. Siempre me gustó”, dijo el presidente norteamericano, el mismo día que asumía el nuevo canciller británico Jeremy Hunt para reemplazarlo.

Cuando le preguntaron si Theresa May seguiría en el poder, su respuesta fue: ”Eso depende de la gente”.

La estabilidad de May depende del apoyo que reciba de los líderes europeos en esta delicada instancia. En una conferencia de prensa conjunta con la primera ministra británica, la canciller alemana Angela Merkel en Londres dijo en el atardecer del martes que “nosotros queremos tener una cercana relación con Gran Bretaña después de su salida de la UE. Esperamos interesantes discusiones pero también estas discusiones inspiradas por el espíritu de amistad y el deseo de tener una buena relación el futuro” prometió. Aire puro para una primera ministra rehén de unos y otros conservadores.

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