¿El glifosato produce cáncer? Un juicio en Estados Unidos buscará determinarlo

El abogado defensor de Monsanto George Lombardi (der.) escucha las declaraciones iniciales, en el juicio que se lleva a cabo en San Francisco./ AFP

¿El Roundup es cancerígeno? ¿Monsanto ha ocultado deliberadamente la peligrosidad de su herbicida de glifosato? Estas son las preguntas que un tribunal estadounidense tendrá que examinar en el juicio, que comenzó el lunes, por un individuo con un cáncer terminal.

Aunque hay cientos e incluso miles de procesos en marcha en Estados Unidos contra el gigante agroquímico, la demanda de Dewayne Johnson, un estadounidense de 46 años que fumigó Roundup por más de dos años, es la primera relacionada con este producto y sus posibles efectos cancerígenos que desemboca en un juicio.

El proceso se inició oficialmente a mediados de junio con la designación de un juez, pero los debates en profundidad comenzaron el lunes después de una serie de audiencias técnicas. Está previsto que dure al menos tres semanas en San Francisco, en el oeste del país.

Vendido desde hace más de 40 años, el Roundup, uno de los herbicidas más utilizados en el mundo, contiene glifosato, una sustancia muy controvertida que es objeto de estudios científicos contradictorios sobre su carácter cancerígeno.

Monsanto, que podrían verse obligado a pagar millones de dólares en daños, siempre ha negado firmemente cualquier conexión entre el cáncer y el glifosato.

Dewayne Johnson, el demandante, durante el juicio. /AFP

Dewayne Johnson “pelea por su vida” después de que le diagnosticaron un linfoma no Hodgkin incurable hace dos años, dice uno de sus abogados, David Dickens, del estudio de abogados Miller, especializado en la defensa de personas víctimas de productos defectuosos.

“No es culpa de la suerte”, no se debe a un problema “genético”, “es por su exposición continua al Roundup y a Ranger Pro” (un producto similar de Monsanto), que él roció entre 2012 y 2014 en los terrenos escolares de la ciudad de Benicia, en California (oeste), asegura Dickens.

El abogado del demandate Brent Wisner, durante el juicio. /AFP

“Y eso podría haberse evitado”, afirma el abogado, acusando a Monsanto, que acaba de ser adquirida por la alemana Bayer, de ocultar deliberadamente al público la peligrosidad de sus productos.

Los abogados de Johnson aún no han establecido la cantidad que pretenden reclamar, pero hablan de un “juicio multimillonario”.

Sin embargo, no será fácil para Dewayne Johnson, cuyos abogados deberán demostrar un vínculo entre su enfermedad, que le causa muchas lesiones cutáneas, y la fumigación del glifosato.

La pregunta es: “¿Es la exposición de Johnson al glifosato lo que le causó cáncer? (…) No causó su cáncer”, afirma Sandra Edwards, de despacho de abogados Farrella, Braun y Martel, una de las abogadas de Monsanto.

Durante el juicio, “verán mucha información y ciencia”, asegura, señalando que ha habido “estudios que han seguido por años y años a personas que han utilizado estos productos” sin concluir que les provocaron cáncer.

“Legalmente, es extremadamente difícil responsabilizar a una compañía por casos específicos de cáncer u otras enfermedades relacionadas con pesticidas”, dice Linda Wells, de la ONG de combate a los pesticidas Pesticide Action Network North America.

Pero “si el señor Johnson gana este caso, será un gran golpe para toda la industria de pesticidas”, agrega Wells.

El caso es tanto más complejo porque hay muchos estudios y decisiones contradictorias sobre el glifosato.

Un cliente compra Roundup en un comercio de California. / AFP

Contrariamente a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), California ha puesto al glifosato en la lista de cancerígenos. Y en ese Estado, todo fabricante que tenga conocimiento del carácter cancerígeno constatado o presunto de un producto debe obligatoriamente hacerlo figurar en el envase.

El glifosato también está clasificado como “probablemente cancerígeno” desde 2015 por el Centro Internacional de Investigación del Cáncer, un organismo de la OMS, a diferencia de las agencias europeas, la Efsa (seguridad alimentaria) y la Echa (productos químicos).

El glifosato es particularmente polémico en Europa. Tras la decisión de la Unión Europea en noviembre de renovar la licencia del herbicida por cinco años, el gobierno francés se comprometió a dejar de usar esta sustancia para sus principales usos en tres años.

Creado en 1901 en Saint-Louis, en Misuri (centro), Monsanto, que acaba de ser comprada por el grupo farmacéutico y agroquímico alemán Bayer en más de 60.000 millones de dólares, produjo en primer lugar la sacarina, un famoso y poderoso edulcorante, y a partir de los años 40 se lanzó en la agroquímica.

Bayer compró Monsanto, y en sus planes está cambiarle el nombre. / AFP

A comienzos de junio, Bayer anunció su intención de suprimir el nombre de Monsanto, símbolo para sus detractores de los males de la industria agroquímica.

Nacida en los albores del siglo XX, la empresa estuvo asociada, por ejemplo, a la fabricación, con otras compañías del sector, del desfoliante conocido como “Agente Naranja”, utilizado masivamente por el ejército estadounidense durante la guerra de Vietnam.

En 1976 Monsanto lanzó su polémico herbicida Roundup y luego puso a punto la primera célula de una planta modificada genéticamente, antes de especializarse en estos productos transgénicos (OGM).

Las primeras semillas genéticamente modificadas, concebidas para resistir al Roundup, comenzaron a ser fabricadas en la década de 1990.

El Roundup contiene glifosato, una muy polémica sustancia que ha sido objeto de estudios científicos contradictorios sobre su carácter cancerígeno. También es acusado de ser nefasto para el medio ambiente, de contribuir a la desaparición de las abejas y de ser un perturbador endocrino.

El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo bajo distintas marcas, desde que la patente detentada por Monsanto pasó al dominio público, en el año 2000.

Monsanto emplea actualmente a unas 20.000 personas en todo el mundo y tiene un volumen de negocios anual de unos 15.000 millones de dólares.