• Coimas millonarias: otro directivo del grupo EMEPA pediría ante el fiscal ser aceptado como arrepentido
    • El día que Néstor Kirchner golpeó a Claudio Uberti en un avión y otras revelaciones del arrepentido K
    • El Gobierno justificó los nuevos recortes: "Estamos haciendo lo que hay que hacer"
    • Juan Grabois justificó las coimas: "El sistema político está putrefacto pero no hay uno mejor"
    • Gustavo Menéndez calificó de "bomba mediática" al caso de los cuadernos y reivindicó a Néstor Kirchner
    • Cambiemos Capital: la UCR y el PRO enfrentados por el debate del código electoral

El Nobel Alternativo les da voto a los lectores

Paul Auster. Un autor querido por el público.

Margaret Atwood, Paul Auster, Patti Smith, Siri Hustvedt, J.K. Rowling, Elena Ferrante, Joyce Carol Oates, Don De Lillo y Louis Édouard forman parte de los 47 candidatos que compiten por el Premio Nobel Alternativo, una iniciativa impulsada por un centenar de escritores, artistas y periodistas suecos—e incluso un rapero— después de que la Academia Sueca, que históricamente entrega el premio, anunciara que este año no va a hacerlo.

Fue después de que las acusaciones por agresión sexual que involucraron al dramaturgo Jean-Claude Arnault -vinculado a la institución a través de su club literario y esposo de una de sus miembros, Katarina Frostenso- trascendieran públicamente y derivaran en un escándalo que ocasionó la renuncia de varios de los integrantes vitalicios de la tradicional institución sueca. Sólo una vez, en 1949, se había suspendido la entrega.

La secuencia tuvo su giro imprevisto cuando la periodista Alexandra Pascalidou, que seguía paso a paso lo que iba sucediendo en torno del escándalo, consideró que no era justo que los escritores se quedaran sin su premio, y convocó a un grupo de intelectuales y artistas para formar la llamada New Academy (Nueva Academia), Una organización sin fines de lucro que entregará su propia versión del galardón literario más prestigioso del mundo.

“Al otorgar este premio montamos una protesta. Queremos mostrarle a la gente que el trabajo cultural serio no tiene que darse en un contexto de lenguaje coercitivo, irregularidades o abusos”, se presentó la organización. “Hemos fundado la Nueva Academia para recordarle a la gente que la literatura y la cultura en general deberían promover la democracia, la transparencia, la empatía y el respeto, sin privilegios ni arrogancia de prejuicios ni sexismo. En momentos en que los valores humanos están siendo cuestionados cada vez más, la literatura se convierte en una fuerza contraria aún más importante para detener la cultura del silencio y la opresión. La Nueva Academia considera que esto es tan importante que el premio de literatura más importante del mundo debe ser entregado en 2018”.

“La nueva academia prefiere autores que sepan “contar una historia de seres humanos en el mundo”.

Pero ese fue sólo el comienzo: tras su formación, la Nueva Academia sorprendió aún más al darles a los lectores de todo el mundo participación en la elección del nuevo ganador, incorporando una instancia democratizadora: por estas horas está abierta la convocatoria para que el público vote a sus escritores favoritos a través de un sitio web, sobre la preselección de 47 candidatos que corrió por cuenta los libreros y bibliotecarios suecos. “Estas personas tienen perspectivas muy elitistas sobre las letras” acusaron, en referencia a los integrantes de la (vieja) Academia.

Los libreros -que debieron optar entre autores de países diversos que tuvieran al menos dos libros publicados, uno de ellos en los últimos diez años- explicaron que buscaron autores que hubiesen sabido “contar una historia de seres humanos en el mundo”, a diferencia del Nobel tradicional, que buscaba rendir honores a “la obra más sobresaliente en una dirección ideal”, según las palabras textuales del testamento de Alfred Nobel, creador del galardón. 

J. K. Rowling. La autora de Harry Potter, best seller.

De esa primera selección de los libreros llamó la atención un dato no menor: las autoras –que son 30, en total-, casi duplican a la nómina de autores nominados –son 17 hombres-. Y otro dato llamativo: ninguno de los 47 candidatos es de habla hispana.

Además de las mencionadas, la estadounidense Donna Tartt, la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, Sara Stridsberg y Jenny Jägerfeld son algunas de las autoras nominadas. Mientras que entre los varones Ian McEwan, Don DeLillo, Paul Auster, Amos Oz y Haruki Murakami se incluyen en la misma nómina.

Tras la votación del público (ya se puede votar ingresando a la página dennyaakademien.com), los cuatro autores más populares –dos varones y dos mujeres- serán sometidos a la evaluación formal del jurado, dirigido por la editora Ann Pålsson.

Siguiendo la tradición histórica del Nobel, el fallo del jurado se dará a conocer el 14 de octubre. El ganador recibirá un millón de kronor, la moneda sueca (aproximadamente 112.000 dólares), además de un banquete en su honor, el 10 de diciembre, día de la ceremonia oficial.

Un día después, el 11 de diciembre, la Nueva Academia quedará disuelta, según anticipó la periodista Alexandra Pascalidou en una entrevista para The New York Times: dijo que la intención no es perdurar en el tiempo, sino llamara la atención hacia lo que está mal en la Academia Sueca –la antigua- que, se prevé, anunciará dos ganadores del Nobel en 2019.

Entre los autores que el público ya puede votar se cuentan Hustvedt (EU), Elena Ferrante (Italia), Joyce Carol Oates (EU), Donna Tartt (EU), Ian McEwan (Reino Unido), Cormac McCarthy (EU), Don DeLillo (EU), Paul Auster (EU), Patti Smith (EU), Haruki Murakami (Japón), Margaret Atwood, Amos Oz (Israel), Édouard Louis (Francia), Anne Carson (Canadá), Thomas Pynchon (EU), J.K. Rowling (Reino Unido), Chimamanda Ngozi Adichie (Nigeria), y Ngugi wa Thiongo (Kenya).